El conseller de Medio Ambiente y presidente del Consorcio de Residuos de Menorca, Simón Gornés, advirtió ayer que «la legislación europea, estatal y autonómica marcan hitos que son muy difíciles de cumplir» en referencia a que en 2030 solo se podrá depositar en el vertedero de Milà el diez por ciento de la basura que genera la Isla. Ello significa que únicamente se podrán enterrar poco más de 11.000 toneladas. Para cumplir estas exigencias normativas, los menorquines han de reducir en cinco años más de un 60 por cien el volumen de residuos que depositaron el 2025 en Milà. De ahí que el conseller Gornés aluda a «un cambio normativo de objetivos».
La vía más fácil consiste en que el Govern modifique la Ley 8/2019 de Residuos y Suelos Contaminantes que adelanta cinco años la fecha límite para cumplir con el máximo del diez por ciento de residuos que pueden terminar en los vertederos. Ese máximo forma parte de la norma estatal que aplica las directivas de la UE para el año 2035. El Consell valora diferentes soluciones entre las que no se prioriza el traslado de residuos a la planta incineradora de Mallorca por su coste económico y logístico. Pero no se pueden demorar las decisiones ni las medidas.