La llegada de José Antonio Puebla Martín al frente de la Jefatura Superior de Policía de Balears no representa únicamente un relevo institucional. Su toma de posesión, presidida por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, simboliza también la apuesta por un perfil conocedor de la realidad insular en un momento exigente para la seguridad pública en las Islas. Puebla no aterriza en Balears como un desconocido. Al contrario. Su vínculo con el archipiélago y con la propia estructura policial balear aporta un alto valor añadido.
Ocho años después de su llegada a Palma, el nuevo jefe superior asume ahora la máxima responsabilidad policial en la comunidad tras haber vivido episodios complicados como las inundaciones, el crecimiento turístico, el aumento de la inmigración irregular, la pandemia y la transformación de la delincuencia hacia fórmulas cada vez más organizadas, transnacionales y cibernéticas. El nuevo responsable policial aportó dos ideas fundamentales: coordinación y ciudadanía. La mano tendida a la Guardia Civil y los policías locales refleja una visión moderna de la seguridad, alejada de compartimentos estancos y enfocada en la cooperación entre cuerpos. Es relevante resulta su compromiso de «poner al ciudadano en el centro» porque la seguridad pública no puede medirse únicamente con las estadísticas.