Siete ediciones se han celebrado en la Isla del congreso de Sine Dolore, con la que se desarrolla estos días en Maó. Alrededor de seiscientos profesionales asisten a las conferencias y las mesas redondas. Son datos que confirman la consolidación de este encuentro, que cumple con sus diversos y ambiciosos objetivos. Permite avanzar en una disciplina que cada vez despierta más interés, como es la mejora en el tratamiento del dolor, que afecta a uno de cada cinco adultos en Europa. También demuestra que una buena organización y la constancia en el proyecto llegan a dar resultado, un mérito que ha de atribuirse al doctor Jordi Moya y a sus colaboradores. Además, se ha conseguido asociar el congreso y el lugar donde se celebra, Menorca, lo que significa que se han superado dificultades tan importantes como la que representa el transporte aéreo. Dos días intensos de trabajo, que concluyen hoy con la gala en el Teatro Principal. Los congresistas también podrán convertirse en turistas, ya que la Isla les ofrece todo su atractivo, como marco extraordinario para este encuentro profesional. El turismo de congresos sigue siendo una expectativa, sin embargo Sine Dolore ha mostrado una forma de convertirlo en realidad.
Editorial
El éxito del congreso de Sine Dolore