No fue sencillo zarpar para el Centro del Mar. Costó ponerlo en marcha. Luego, los condicionantes políticos lo sometieron a una especie de varada técnica durante el segundo semestre de 2011. Ahora la actividad de este espacio formativo dependiente del SOIB parece que por fin ha cogido un ritmo uniforme y constante, lo que le ha permitido superar los 500 alumnos en sus primeros tres años de vida. En estos momentos acoge un nivel de actividad considerable, ofreciendo formación a personas desempleadas para que puedan llegar a trabajar en un sector económico importante en Menorca, como es el náutico, que también se beneficia al tener la opción de contar con un personal más cualificado. El Govern, titular de las dependencias, tiene la obligación de adoptar las medidas necesarias para garantizar una cierta estabilidad en la actividad del Centro del Mar, que no se vea supeditada a cambios políticos o presupuestarios. Porque el Centro del Mar es una joya, con unas instalaciones modernas y muy bien equipadas, con una función de referencia a nivel nacional de un gran valor, pese a lo cual aún tiene que hacer frente a un cierto desconocimiento por parte de la ciudadanía.
Editorial
El Centro del Mar, a velocidad de crucero