Cuando me lean estaremos a una semana de la Navidad y es precisamente ahora cuando se imparten algunos cursos intensivos para que sepa usted dar lo mejor de si mismo, eso si es la primera vez, pero si ya es un experto repetidor sin duda conseguirá refrescar sus conocimientos. Ante todo es preciso ir comprando esos regalitos más clásicos que necesarios, porque todos sabemos que rasgar los envoltorios nos devuelve a nuestra más tierna infancia y si luego el contenido nos sirve para algo o para nada o muy probablemente lo tengamos repetido, es lo de menos porque es Navidad y todo es festivo, hasta los chascos. El segundo cursillo suele titularse igual cada año, «como aparentar ser bueno», se trata de que si es usted un cafre de cuidado, se le enseñará como dar gato por liebre, abrazar a sus enemigos y a quienes tiene olvidados los restante días del año. Tendrá la oportunidad de aprender a tocar algún instrumento musical como la armónica para poder deleitar a sus familiares con algún villancico desafinado. Aprenderá también a soportar a ese familiar pelma que se sentará a su lado y que siempre le quita ese pedazo de turrón que tanto le gusta. Levantará su copa de cava hacia él y se fundirá en un simulacro de abrazo aunque desee con toda su alma morderle la yugular. Y como el saber no ocupa lugar, al finalizar se le entregará un diploma que le acreditará como «especialista en terremotos navideños». ¡Suerte!
En pocas palabras
Apúntese, es gratis
Jesús Jusué | Menorca |