Directo al grano... Pues sí, todo ha cambiado en un par de horas de acción militar. Todo dinamitado por la Delta Force del amigo americano al detener (secuestrar para la izquierda) y extraer al amigo de Zapatero de Caracas. Reciclemos. Seamos concisos y precisos: 2025 ha sido un año desgraciado para España. Muchas cosas que parecían insuperables han conseguido rebasar todos sus límites para desconcierto del ciudadano medio. El Gobierno está roto y parece aceptar un permanente chantaje que le impide gobernar para todos. Y ello, evidente es, unido a la corrupción y al vicio, ha exasperado a buena parte del electorado. Por ello, y siguiendo la senda de muchos otros países de la Unión Europea, España ha entrado también en período de profundo cambio electoral social y político.
Así, y por lo visto, y para alegría de muchos y desesperación de otros tantos, pronto dejará de gobernarnos la izquierda. Las tendenciosas advertencias del periodismo sincronizado, ya inútiles, no impedirán el cambio en nuestro país. Pero la pregunta es ¿será ese un cambio real y profundo, como el que se necesita para reavivar la savia democrática, o solo será un maquillaje cosmético para que Lampedusa vuelva a triunfar? ¿Actuará Feijóo como un Rajoy bis?
Ante el peligro, para algunos, de que se forme un gobierno PP-Vox ya han ido saliendo voces desde la izquierda aterciopelada del PSOE que preconizan sacrificar a Sánchez (¿Qué parte no entiende del no es no... a pactar con la derecha?) con el fin de sustituirlo por un moderadito que pueda pactar con Feijóo (o bien desde fuera o bien formando una Grosse Koalition) para evitar su dependencia de Vox. Pero ha surgido un problemilla de fondo y es que ya va disminuyendo el «miedo a Vox» y buena parte del electorado entiende que ya solo ese partido puede cambiar las cosas en España. Porque muchos ya no quieren cambiar de montador, sino de montura: hay que derogar las leyes sanchistas y regresar al orden de un país con sentido común, donde la igualdad del ciudadano no se limite a los intereses de grupos determinados (¡entiéndanlo como quieran, pero entiéndanlo!).
Así pues, el dilema de los próximos meses en España, más después de las inminentes elecciones regionales cuyo resultado parece ya cantado, y una vez superados todos los límites de la decencia y asumida la conocida podredumbre de los actuales gobernantes, será echar a Sánchez y abogar por un frente anti-Vox o, si no se consigue, prepararse para un cambio real propiciado por la influencia de Vox ante el PP. Si el PSOE consiguiese desembarazarse de Sánchez y su crostera podemizada, habría nuevo partido. Si no, el PP quedará engullido por Vox.
Y mientras estábamos en esas, llegó Trump a Venezuela. De primeras hay que felicitarse por haber acabado con un dictador. Después viene la sorpresa revestida de desconcierto y confusión. Al parecer, en un rizar el rizo, no se va a derrocar el régimen chavista...de momento. O eso parece, aunque nada es seguro aún. Pero cuando escribo estas líneas (lunes 5 a primera hora) nada se ha concretado sobre cómo se desmantelará el régimen bolivariano o si, por el contrario, se ha llegado a un apestoso entente con aquel. ¡Qué sucia es la política! ¿Se preferirá el negocio petrolífero a la democratización del país? Solo unas elecciones libres podrán devolver la democracia al país. Entretanto, España, de la mano del comunismo, fuerza a Sánchez a alinearse con la izquierda latinoamericana. Natural.
Personalmente, yo no le pido nada a 2026. Solo le exijo que me deje ser feliz porque ya vale, tío, de tanto cálculo político, de tanta componenda y tanta chuminada. Uno será feliz si hace lo que le pase por la entrepierna. Y eso es lo que pretendo. Entretanto, adiós 2025, y bienvenido 2026.
NOTAS:
1- «Tengo ya muchas canas pero todavía bastantes ganas. Y en vez de mirar a las cosas y las personas con irónica benevolencia, cada vez tiendo más a la intransigencia». (F. Savater)
2- ¿Por qué una concejala elegida democráticamente por una parte del pueblo no puede defender en un pleno su particular parecer sobre un tema determinado, sin que se la insulte y se la denigre? ¿Democracia?
3- ¿Cómo puede ser que los que hoy defienden a los musulmanes de Palestina sean los mismos que celebren aquí como locos las matanzas que llevaron a cabo en su día Jaime I en Mallorca y Alfonso III en Menorca cuando la Conquista? ¿Por qué una matanza es preferible a otra?
4- ¡Que bones que són ses tronges d’enguany! ¡Viva el cambio climático!
5- Si la reducción de terrazas en el Puerto de Mahón sirve para devolver la doble circulación, miel sobre hojuelas.
6- ¿Puede tildarse de ‘mosca cojonera’ a Juan Carlos I? Si Felipe VI es rey se lo debe a su padre.
7- En Caracas se oyen voces lejanas... «Zapatero, ¿dónde estás...?». «Dins sa panxa des bou que no hi neva n’hi plou...».
8- Mahó-Mahón, 94 días: «La paciencia y el tiempo hacen más que la fuerza y la violencia». (Jean de la Fontaine).
9- Insultar al conseller de Cultura del CIM es una muestra de la frustración de una fieta enfadada dins sa seva torre de ‘marfil’.
... otro que se creyó el cuento del derrocamiento para restablecer la democracia dándole el poder a la oposición venezolana... pues parece que al final el comandante Chávez tenía razón y el coco son los imperialistas estadounidenses... mira por dónde... el guindo está rodeado de voceros de la derechona caídos con cara de perplejidad...