Los jueces aseguran que faltan jueces, lo que les lleva por la calle de la amargura, y por la misma razón insisten los médicos en que faltan médicos y enfermeras, mientras los psicólogos llevan años repitiendo que faltan psicólogos. Los camareros y las limpiadoras, en jornadas extenuantes, no dicen nada, pero seguro que piensan que faltan camareros y limpiadoras. Lo que falta siempre parece más irritante que lo que sobra, más malo de aguantar, y de ahí que la sabiduría popular reitere que más vale que sobre a que falte, dogma que suscribe plenamente la propia Naturaleza, y así en el universo sobra de todo. Materia, espacio, tiempo, ondas, rayos y centellas, de todo. Y aun así los cosmólogos fruncen el ceño, y murmuran muy cavilosos que aquí falta algo. A lo mejor lo que falta es un efecto secundario de lo que sobra, y viceversa. En el escenario del crimen, como sabemos por las novelas policiales, entre lo que falta y lo que sobra se forma una especie de engrudo muy viscoso, difícil de identificar, y como no siempre es posible separar lo uno de lo otro, la confusión aumenta. ¿Existe alguna relación oculta entre lo que falta y lo sobra? ¿Una especie de atracción mutua? Seguramente.
A nivel simbólico, por ejemplo, casi han desaparecido del imaginario popular varias cosas que antes sobraban. Los fantasmas, los extraterrestres, los famosos científicos locos que tanto abundaban en novelas y cómics. Los fantasmas no aparecen, faltan extraterrestres, y ya nadie habla de científicos locos. Si se echan en falta hasta criaturas imaginarias y simbólicas, cómo no vamos a echar el falta médicos, jueces o camareros. Pero por otra parte, el mundo nunca ha sido tan fantasmal, jamás hubo tantos terrícolas extraterrestres invadiéndonos, y lo que ocurre con el emblemático científico loco es que ahora se ha convertido en megaempresas transnacionales dementes, y ya no es un sujeto pirado con bata blanca que aspira a dominar el mundo, sino una corporación cuyo valor bursátil excede al de un país mediano, y pretende lo mismo. Se ha complicado mucho el escenario del crimen, qué es lo que falta y lo que sobra, y si lo que sobra no estará generando todo lo que falta. O viceversa.