El PP balear ha comenzado a recorrer estos días un camino que ya completó el PSIB el año pasado: el de los congresos locales, insulares y autonómicos que elegirán las nuevas direcciones, las que encararán las elecciones de 2027. El proceso congresual de los populares es inverso al socialista: el congreso estatal es en el PSOE el que inicia el calendario y en el PP, primero se renuevan las juntas locales y luego se celebra -salvo excepciones , como la que llevó al Partido Popular a deshacerse de Casado tras enfrentarse a Ayuso para poner a Feijóo-, el estatal. Aquí, en Balears, y por este orden, el primero será el que reelija a Jaime Martínez al frente del partido en Palma (que repetirá como candidato a Cort); después el Mallorca (también se celebrarán los de las otras Islas), del que saldrá otra vez Llorenç Galmés (que optará de nuevo a presidir el Consell) y luego el de Balears, que reelegirá a Marga Prohens. Será un proceso plácido y sin sorpresas. Eso siempre ocurre cuando se está gobernando.
El pleno de la última semana del Parlament dejó claro por dónde va la estrategia del PP. Queda claro en sus votaciones y en las respuestas de la presidenta Prohens. Vox marca el paso y lo sucedido en las elecciones de Aragón ha servido para evidenciar que Prohens no se equivocó cuando se apartó de las comunidades que han anticipado elecciones. El discurso de la presidenta parece cada vez más escorado a los postulados de Vox (se nota, sobre todo, en su discurso sobre la inmigración) y ya nadie duda de que la ley de memoria democrática será derogada. El PP volvió a apoyar a Vox en este asunto y cuando caiga esa ley no caerán sólo las referencias «al franquismo» y «a la Guerra Civil», también las que aluden a lo que supuso la Transición.
De aquí a septiembre (que es cuando, según algunas voces, Pedro Sánchez podría tomar alguna decisión sobre las elecciones generales), Vox será quien abra y cierre puertas y marque el rumbo. Y sin necesidad de celebrar congresos, como sí hacen PP y PSIB. En Vox, todo se decide de arriba abajo y ahora Gabriel Le Senne es su presidente en Balears pero eso no significa nada.
¿Y el PSIB? Armengol, que marca el rumbo del partido y su línea en los debates, decidirá si vuelve a ser candidata. Primero habrá que ver si las generales se separan de las autonómicas y luego si se presenta o no para preparar el relevo aunque no presidenta (parece que no según las encuestas). Y ahí - y tampoco eso es una novedad pues es algo que se visualizó en el congreso de principios de año- es donde entra en juego Rosario Sánchez, vicesecretaria general del PSIB y secretaria de Estado de Turismo. Y claro, queda por definir cómo se presentará la izquierda del PSOE a esas convocatorias.