Gente que vive en Europa -europeos de nacimiento o de adopción- deseando que alguno de los hombres fuertes del mundo, siempre tan seguros de sí mismos, arrase con el viejo continente, con la memoria de lo que alguna vez fue. Patriotas inflamados, incapaces de ceder un milímetro de soberanía, lubricando ante la posibilidad de ser colonia de alguna gran potencia. Liberales de toda la vida aplaudiendo, con entusiasmo infantil, intervencionismos económico-militares. Demócratas de mano en el pecho llorando sin disimulo por la caída de un tirano fotografiado en chándal y bigote. Fervientes católicos de misa dominical encontrando razones morales para dejar morir a quien no puede pagar su dosis diaria de esperanza. Feministas furiosos encubriendo a puteros y agresores sexuales cuando conviene a la causa, sea cual sea esta. Paladines de la transparencia y del escrutinio implacable de las élites justificando, con didactismo jurídico y gesto grave, tachaduras, párrafos amputados y nombres borrados en documentos recién desclasificados. Librepensadores aguerridos siguiendo a pies juntillas las directrices escuálidas de gurús digitales sin formación ni escrúpulos. Gente buena cegada por gente mala. Gente mala guiando a gente buena. Un tiempo extraño, este, un tiempo cambalache, problemático y febril. Bienvenidos al siglo veintiuno.
Hoy es noticiaEs noticia:
Sin comentarios
No hay ningún comentario por el momento.
Lo más visto
El reto de Laura Escanes para su chalé en Menorca: dar un toque rústico a una obra nueva
El Defensor del Pueblo reprocha falta de colaboración al Ayuntamiento de Ciutadella
Un decreto estatal prohíbe la recogida de posidonia de las playas antes del 15 de marzo
Cuenta atrás para el primer parque de Menorca que aportará energía solar a la red durante la noche