A lo bueno y a lo malo en este extraño bufete de manjares a los que no estamos acostumbrados a saborear. Son esos extraños platos cocinados en las hogueras y en las brasas que dejan las guerras, los desacuerdos, la fuerza del más fuerte sobre el más débil y también hay que decirlo, esas extrañas posturas que sitúan a muchos solo como simples observadores, a verlas venir sin más.
En esta partida de ajedrez entre varios se nos recuerda que todos formamos parte del tablero y que nuestra tranquilidad y seguridad, dependerá de quien gane haga o no trampas en el juego. Se nos dice con la boquita pequeña pero con voz grave que vayamos preparándonos porque todo va a subir de precio y hasta es posible que muchos alimentos sean más escasos y más caros.
Recuerdo que cuando se aplicó una subida del IVA el consumidor preguntó si cuando los precios se estabilizaran y bajasen, volveríamos a los precios anteriores. No fue así, se mantuvieron en alza esperando que nos acostumbráramos y así sucedió, solemos acostumbrarnos a lo inevitable cuando no está en nuestras manos evitarlo.
El petróleo y el gas son los soberanos y quienes los tienen en su poder saben muy bien que fichas mover. El jaque mate está servido, lo sabemos aunque nos neguemos a reconocerlo en voz alta.