«Una persona inteligente resuelve un problema. Una persona sabia lo evita» (Albert Einstein).
En pleno siglo XXI tenemos una serie de individuos que ni son inteligentes ni son sabios, -no reúnen ninguna de estas cualidades-, lo que les define es que son «Estúpidos». ¡Sí! Porque provocar y mantener cualquier guerra es la mayor estupidez que se pueda cometer, porque en las guerras todos pierden, unos más que otros, pero siempre hay víctimas de ambos lados.
Estamos ante conflictos armados que ponen en peligro la estabilidad mundial, impropio de personas inteligentes. Si estos individuos «amos de las armas» fueran inteligentes, optarían por el diálogo.
Las guerras además provocan miles de muertos, la destrucción de infraestructuras y crisis económica. Es por ello por lo que, todas las guerras deberían ser consideradas como ilegales.
Sería deseable y sensato, convocar una cumbre a nivel mundial, de todos los líderes, para que se comprometieran a parar las guerras y firmar un pacto de compromiso para el desarme y que se dejaran de fabricar armas, además de eliminar los arsenales existentes. Continuar fabricando y vendiendo armas, es como añadir leña al fuego en vez de apagarlo.
2 Bastaría con cumplir el artículo 1 de la declaración de los Derechos Humanos de 1948; «Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros». Recuperar este documento y ponerlo en práctica, sería todo un logro a favor de la paz. Sería un gran paso de personas inteligentes.