Desde el 1 de enero ya es obligatorio llevar en el coche las nuevas balizas V-16, las cuales sustituirán a los triángulos de emergencia y que será obligatorio llevar en el vehículo. En ese sentido, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha anunciado recientemente una actualización en el control de homologación que podría dejar fuera de servicio a las balizas que no superen las inspecciones periódicas, afectando a modelos que inicialmente habían superado las pruebas.
La normativa sobre las balizas V-16 recoge una revisión constante de la calidad y la funcionalidad de estos dispositivos, que se han convertido en obligatorios para los conductores en situaciones de emergencia vial.
Revisión y control periódico de las balizas
El nuevo sistema de inspección que comienza a aplicarse este año establece que la validez de las balizas debe renovarse y verificarse periódicamente en un plazo máximo de 12 años, período durante el cual las balizas deben mantener sus especificaciones técnicas intactas.
De acuerdo con la directiva de la DGT, la primera revisión tiene lugar un año después de la homologación inicial del dispositivo. Esta comprobación es presencial y puede realizarse tanto en las instalaciones del fabricante como donde se llevó a cabo la certificación, dependiendo del segmento de control que se esté evaluando.
Posteriormente, las inspecciones se alternan cada dos años entre revisiones documentales y el envío de muestras para ensayos técnicos. El objetivo es garantizar que las balizas no solo cumplen las especificaciones de luminosidad y durabilidad, sino que también mantienen una comunicación adecuada con la plataforma central de gestión conocida como DGT 3.0 y con las redes de los fabricantes.
Modelos afectados y consecuencias para el mercado
La DGT ha revelado que al menos cuatro modelos de balizas han perdido su aprobación tras no superar los procesos de renovación de homologación. La DGT ha explicado que estas unidades cumplían inicialmente con los criterios, pero no lograron ajustarse a los nuevos estándares en las comprobaciones posteriores.
Uno de los casos más notorios ha sido el de la baliza Call SOS, cuyo fabricante está en proceso de liquidación. Este dato apunta a una probable futura retirada de varios dispositivos fabricados por empresas que comenzaron a operar para aprovechar la demanda generada por la obligatoriedad de estas balizas.
Además, en un comunicado, la DGT ha enfatizado que, tras detectar irregularidades, se establecerán planes de acción correctiva con un plazo máximo de tres meses para subsanar defectos. Sin embargo, si no se alcanza conformidad, la entidad podrá ordenar la retirada inmediata del producto del mercado y la paralización de su comercialización.
ajjajajjjajja.... despues nos vienen con el cuento de que "las balizas" y todosu boom no es "recaudatorio"... no ven cara de clodoveo