El acceso a la función pública en España sigue siendo una de las vías más seguras para obtener estabilidad laboral y un salario competitivo. Aunque tradicionalmente se ha considerado que las oposiciones requieren años de preparación intensiva, existen convocatorias que, con los requisitos educativos mínimos y una preparación adecuada, ofrecen retribuciones que superan los 2.000 euros mensuales. La clave está en identificar aquellas opciones donde la relación entre dificultad, plazas disponibles y remuneración resulte más favorable para los aspirantes.
Según la información proporcionada por el portal especializado SuperaOposiciones, tres categorías profesionales destacan especialmente por combinar requisitos académicos asequibles con salarios atractivos. Estas oposiciones no solo ofrecen estabilidad económica, sino también perspectivas de desarrollo profesional dentro de diferentes áreas de la administración pública española, desde la gestión tributaria hasta el apoyo tecnológico en organismos oficiales.
La competencia por acceder a un puesto en la función pública varía considerablemente según el cuerpo y la especialidad. Mientras algunas oposiciones reciben miles de candidatos para unas pocas plazas, otras presentan ratios más favorables que incrementan significativamente las probabilidades de éxito. El análisis de estos factores resulta fundamental para quienes buscan optimizar su inversión de tiempo y esfuerzo en la preparación.
Agente de Hacienda: la opción más rentable
La figura del Agente de Hacienda representa una de las alternativas más interesantes para quienes poseen el título de bachillerato. Con un temario considerablemente más reducido que otras oposiciones de similar categoría, esta convocatoria ofrece un sueldo inicial que oscila entre los 1.830 y los 2.950 euros mensuales, dependiendo de los complementos y la antigüedad del funcionario.
La dificultad catalogada como media responde principalmente a la extensión del programa de estudio, que incluye materias relacionadas con derecho tributario, contabilidad pública y procedimientos administrativos. Sin embargo, la cantidad de plazas que se convocan anualmente en diferentes comunidades autónomas de España facilita considerablemente las posibilidades de obtener plaza en comparación con otras oposiciones del grupo.
Técnico auxiliar de informática: tecnología al servicio público
El proceso de digitalización de la administración pública española ha incrementado exponencialmente la demanda de profesionales especializados en tecnologías de la información. Las plazas de técnico auxiliar de informática, accesibles tanto con bachillerato como con formación profesional, ofrecen un salario aproximado de 1.800 euros mensuales y representan una oportunidad especialmente favorable.
La catalogación de dificultad media para estas oposiciones se fundamenta en un temario que combina conocimientos teóricos de sistemas informáticos, redes, bases de datos y aplicaciones ofimáticas con aspectos prácticos de resolución de problemas tecnológicos. A diferencia de otras convocatorias más saturadas, la constante necesidad de personal cualificado en este ámbito genera convocatorias regulares con numerosas plazas.
Gestión procesal: justicia y administración
Para quienes cuentan con estudios universitarios, las oposiciones de gestión procesal y administrativa representan una vía de acceso privilegiada al sector judicial. Con una dificultad catalogada como media-alta, estas convocatorias compensan su mayor exigencia con salarios que oscilan entre 1.900 y 2.500 euros mensuales, además de las perspectivas de desarrollo profesional en el ámbito de la justicia española.
La consideración de «facilidad relativa» dentro de su grupo responde a la claridad del temario y la abundancia de plazas convocadas anualmente en diferentes juzgados y tribunales de España. El programa de estudio incluye derecho procesal, organización judicial, gestión administrativa y procedimientos específicos del ámbito jurisdiccional, materias con una estructura lógica que facilita su asimilación sistemática.