Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:

La ciencia lo confirma: el cambio al horario de verano puede tener más efectos adversos a la salud de lo que pensábamos

Un estudio en 36 países revela consecuencias inesperadas tras adelantar los relojes, mientras Europa sigue sin consenso

El 29 de marzo, las 3 serán las 2 | Foto: Freepik

| Palma |

Cuando en la madrugada del 29 de marzo los relojes marquen las 02:00 y automáticamente avancen hasta las 03:00, millones de europeos perderán una hora de sueño. Lo que para muchos parece un simple trámite administrativo podría tener consecuencias más graves de lo que imaginamos, según revela una investigación científica que ha analizado datos de más de tres décadas.

Un equipo de investigadores británicos ha publicado hallazgos inquietantes en el European Journal of Epidemiology tras examinar 157 estudios realizados en 36 países diferentes. Los resultados apuntan a un incremento significativo de infartos agudos de miocardio y accidentes mortales de tráfico en los días posteriores al cambio horario de primavera.

El debate sobre mantener o eliminar estos ajustes bianuales lleva años sobre la mesa en España y el resto de la Unión Europea. Sin embargo, los Veintisiete no logran ponerse de acuerdo sobre una cuestión fundamental: si se adoptara un horario único durante todo el año, ¿debería ser el de verano o el de invierno?

El impacto documentado sobre la salud cardiovascular

Aiste Steponenaite y Jonas P. Wallraff, los científicos que lideran esta investigación, han dedicado años a desentrañar los efectos reales del cambio horario sobre el organismo humano. Su trabajo constituye la revisión más exhaustiva realizada hasta la fecha sobre este fenómeno que afecta a cientos de millones de personas.

Los datos muestran que la transición hacia el horario de verano genera una alteración significativa en los ritmos circadianos, esos relojes biológicos internos que regulan funciones vitales como el sueño, la temperatura corporal y la secreción de hormonas. Esta desincronización, aunque breve, resulta suficiente para incrementar el riesgo cardiovascular en población vulnerable.

El aumento de infartos de miocardio se concentra especialmente en los primeros tres días tras el cambio. Los investigadores explican que la privación súbita de una hora de sueño, combinada con el desfase del reloj biológico, genera un estrés adicional en el sistema cardiovascular que puede desencadenar episodios agudos en personas con factores de riesgo previos.

Accidentes de tráfico y fatiga en las carreteras

Además del impacto cardiológico, el estudio documenta un incremento preocupante en la siniestralidad vial con resultado de muerte durante la semana siguiente al cambio horario. La explicación reside en la combinación de varios factores: somnolencia por pérdida de sueño, tiempos de reacción más lentos y dificultades de concentración.

En España, donde los desplazamientos por carretera son particularmente intensos, estas conclusiones adquieren especial relevancia. Los expertos en seguridad vial llevan años advirtiendo sobre cómo la fatiga multiplica el riesgo de accidentes, y el cambio horario añade un elemento adicional a esta ecuación peligrosa.

La transición afecta especialmente a conductores profesionales, trabajadores por turnos y personas que deben madrugar. Ese lunes posterior al cambio, cuando la mayoría incorpora a sus rutinas laborales con una hora menos de descanso, se registra un pico notable en incidentes de tráfico.

La cara positiva del horario de verano

No todo son malas noticias en la investigación británica. Los científicos también identificaron efectos beneficiosos derivados del cambio horario, particularmente una reducción medible en los delitos violentos. La explicación es relativamente sencilla: más horas de luz natural por las tardes se traducen en calles más iluminadas y mayor presencia de personas en espacios públicos.

Este fenómeno, documentado en múltiples ciudades europeas, sugiere que la luminosidad actúa como factor disuasorio para ciertos tipos de criminalidad. Sin embargo, los investigadores matizan que estos beneficios deben sopesarse cuidadosamente frente a los riesgos sanitarios identificados.

La posición de España en el debate europeo

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha manifestado públicamente su preferencia por establecer un horario uniforme durante todo el año. En un vídeo difundido en redes sociales tras el último cambio a horario de invierno en 2025, instaba a las instituciones europeas a tomar una decisión definitiva sobre este asunto.

La propuesta española se alinea con las recomendaciones de diversos expertos en cronobiología que subrayan los efectos negativos de alterar periódicamente nuestros ritmos biológicos. Sin embargo, la falta de consenso europeo mantiene el statu quo: dos cambios anuales que millones de ciudadanos consideran cada vez más anacrónicos.

El estancamiento de la propuesta europea

En 2018, la Comisión Europea anunció su intención de eliminar los cambios horarios, una declaración que generó esperanzas de que finalmente se pondría fin a esta práctica. No obstante, siete años después, la iniciativa permanece congelada por desacuerdos entre Estados miembros.

El principal escollo reside en determinar qué horario adoptar permanentemente. Países del norte de Europa favorecen mantener el horario de invierno, argumentando que maximiza la luz matinal durante los meses más oscuros. Por su parte, naciones del sur, incluida España, prefieren conservar el horario de verano durante todo el año para aprovechar mejor las tardes.

Sin comentarios

No hay ningún comentario por el momento.

Relacionado
Lo más visto