Síguenos F Y T I T R
Hoy es noticiaEs noticia:

El Gobierno cambia las normas y, a partir de noviembre de 2026, los bares y restaurantes cobrarán un importe adicional en la venta de botellas

Una nueva normativa obligará a comercios y hostelería a aplicar un sistema que ya funciona en Portugal desde hace semanas

Se trata de una medida que ya está vigente en Portugal. | Foto: Freepik

| Palma |

Los establecimientos de hostelería se enfrentan a una transformación sin precedentes en su modelo de venta de bebidas. El Gobierno ha confirmado la implantación de un mecanismo que modificará la forma en que bares, restaurantes, supermercados y tiendas comercializan botellas y latas, siguiendo el ejemplo de Portugal, que ya ha activado este sistema en las últimas semanas. La medida responde a la urgente necesidad de cumplir con las exigencias de la Unión Europea en materia de reciclaje, después de que España haya quedado muy por debajo de los objetivos marcados. Los datos oficiales revelan cifras preocupantes que han obligado al Ejecutivo a tomar cartas en el asunto de manera inmediata.

El cambio afectará directamente al bolsillo de los consumidores en el momento de la compra, aunque el sistema está diseñado para que recuperen íntegramente el importe adicional. La clave del mecanismo radica en modificar los hábitos de consumo y gestión de residuos de millones de ciudadanos. Portugal se ha convertido en el primer país de la Península Ibérica en activar completamente el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno, conocido por sus siglas SDDR. Este modelo, que ya funciona con éxito en países como Alemania, Noruega o Dinamarca, consiste en añadir un pequeño depósito económico a cada envase de bebida.

El funcionamiento es aparentemente sencillo: cuando un consumidor adquiere una botella o lata, paga aproximadamente diez céntimos adicionales al precio habitual. Este importe no es un impuesto ni una tasa, sino un depósito que se devuelve íntegramente cuando el ciudadano retorna el envase vacío al establecimiento o lo deposita en máquinas automatizadas especialmente habilitadas para ello. La experiencia portuguesa está siendo seguida con atención desde Madrid, donde el Gobierno de Pedro Sánchez ha decidido replicar este mismo esquema con algunas adaptaciones a la realidad española. La fecha límite establecida es noviembre de 2026, momento en el cual el sistema deberá estar funcionando a pleno rendimiento en todo el territorio nacional.

Las cifras que explican la urgencia

Los datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico revelan una situación alarmante. Según el informe oficial de 2023, España apenas consiguió recoger el 41,3% de las botellas de plástico puestas en circulación. Esta cifra contrasta dramáticamente con el objetivo del 70% establecido por la normativa europea. La brecha de casi 30 puntos porcentuales ha activado las alarmas en Bruselas y ha forzado al Ejecutivo español a implementar medidas urgentes. El incumplimiento sistemático de los objetivos comunitarios podría acarrear sanciones económicas significativas y un deterioro de la imagen ambiental del país.

Los expertos en economía circular señalan que el sistema actual de contenedores amarillos ha demostrado ser insuficiente para alcanzar las tasas de reciclaje exigidas. La contaminación de materiales, la falta de concienciación ciudadana y los problemas logísticos han limitado la efectividad del modelo tradicional. A partir de noviembre de 2026, cada vez que un ciudadano compre una bebida envasada en botella de plástico, vidrio o lata de aluminio, abonará un depósito que rondará los diez céntimos por unidad. Este importe se sumará al precio final del producto en el ticket de compra.

Para recuperar ese dinero, el consumidor deberá devolver el envase vacío en el mismo establecimiento donde lo adquirió o en cualquier otro punto autorizado. Los supermercados y tiendas estarán obligados a aceptar las devoluciones, independientemente de si el envase se compró en su establecimiento. Además, se instalarán máquinas de recogida automatizada en ubicaciones estratégicas. Estos dispositivos, similares a los que ya funcionan en otros países europeos, escanearán el código de barras del envase y devolverán el depósito en efectivo o mediante un comprobante canjeable en el comercio.

Sin comentarios

No hay ningún comentario por el momento.

Lo más visto