El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha elogiado a Benjamin Netanyahu por su firmeza durante el conflicto con Hamás, aunque ha reconocido que «no es un tipo fácil, pero es lo que le hace genial». Esta declaración se dio en el marco de una jornada histórica marcada por el primer canje de rehenes entre Israel y el grupo palestino. Trump, en un discurso ante la Knesset (Parlamento israelí), destacó lo que considera un «gran logro» en la lucha contra el terrorismo, señalando que la victoria de Israel sobre Hamás es una muestra de la «fuerza de las armas».
A pesar de la tensión que caracteriza su relación con Netanyahu, Trump elogió al primer ministro israelí como uno de los grandes aliados de Israel y subrayó que el éxito de la guerra contra Hamás era una confirmación de que la estrategia de presión militar era la correcta. En una intervención que estuvo marcada por los aplausos de los legisladores israelíes, Trump incluso fue más allá al pedir un indulto para Netanyahu, cuyas causas judiciales siguen en curso, aunque en un momento reconoció que el líder israelí «no es un tipo fácil», en referencia a su estilo de liderazgo.
La jornada estuvo también protagonizada por la liberación de los rehenes en Gaza, con 20 secuestrados liberados después de 738 días de cautiverio. Los últimos rehenes en manos de Hamás fueron recibidos con gran júbilo tanto en Tel Aviv como en la Franja de Gaza. A cambio, Israel excarceló a más de 1.700 presos palestinos, de los cuales muchos habían sido arrestados durante las operaciones militares israelíes tras los ataques de Hamás en octubre de 2023.
Sin embargo, el acuerdo de intercambio también deja abierta la cuestión de los restos mortales de otros rehenes, cuya entrega Hamás aún no ha cumplido por completo, lo que genera tensiones en el proceso de paz. En todo caso, la jornada ha sido vista como un triunfo político tanto para Trump como para Netanyahu, que celebran una victoria simbólica frente al terrorismo, aunque la situación sigue siendo delicada en términos de estabilidad regional.
Este acuerdo de paz, facilitado nuevamente por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), marca un momento histórico no solo por el canje de rehenes, sino también por la reafirmación de Estados Unidos como mediador clave en el conflicto israelí-palestino. Trump, al celebrar este avance, insistió en que el acuerdo abre una nueva era en la región, alejada de las amenazas del terrorismo y el caos.
Para ponerse las manos en la cabeza..no hay palabras!