La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela ha dejado un nuevo escenario de poder y gestión en el país sudamericano. Tras el ataque ordenado por Washington y la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, Donald Trump ha señalado que su equipo de confianza asume el control de las principales instituciones del país sudamericano y avanzan los preparativos para la transferencia del mandatario a territorio estadounidense para su procesamiento por narcoterrorismo.
La Casa Blanca ha presentado estas acciones como parte de una estrategia para restablecer la seguridad regional y combatir amenazas transnacionales, mientras gobiernos de la región y organismos internacionales han expresado preocupación por las implicaciones políticas y legales de lo ocurrido. Al mismo tiempo, Trump ha lanzado una serie de advertencias a otros países próximos en medio de posturas opuestas tanto en la zona como en el resto del mundo.
El presidente EE.UU. alabó este sábado la sofisticada operación militar para capturar al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y aseguró que Washington gobernará de momento en el país caribeño hasta que haya una transición política e invertirá en la industria petrolera nacional. Bautizada como Absolute Resolve (Resolución Absoluta), fue una misión encubierta que se ejecutó entre el viernes por la noche y la madrugada del sábado tras meses de preparación y contó con la participación de más de un centenar de aeronaves.
«Por un período de tiempo las personas que están detrás de mí gobernarán Venezuela», indicó Trump, que compareció en una Mar-a-Lago junto con el secretario de Estado, Marco Rubio; el secretario de Guerra, Pete Hegseth; el presidente del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, y el director de la CIA, John Ratcliffe. Posteriormente, el presidente señaló que Rubio sostuvo una conversación con la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, quien —según dijo— habría expresado disposición a hacer «lo que sea necesario» para que «Venezuela vuelva a ser grande». Ha matizado que no habrá presencia militar estadounidense en Venezuela si la vicepresidenta del país, Delcy Rodríguez «hace lo que queremos».
Trump también aprovechó para enviar duras advertencias al presidente colombiano, Gustavo Petro, con quien ha tenido varios desencuentros y a quien acusó directamente de estar implicado en el tráfico de drogas regional antes de afirmar que tiene que «cuidarse el trasero». El mandatario extendió su mensaje indirecto a otros gobiernos vecinos, en referencia al tráfico de drogas en la región, y dijo que tendrán «que hacer algo con México» para enfrentar lo que consideró una amenaza por parte de los cárteles hacia Estados Unidos, aunque no especificó medidas concretas. El presidente puntualizó a su vez que el amplio despliegue militar que EE.UU. mantiene en el Caribe desde el verano para combatir el narcotráfico permanecerá en la región «en alto estado de alerta».
Según The New York Times, Maduro y su esposa deberán comparecer ante un juez del SDNY, si bien señala que el dirigente sería trasladado desde el aeropuerto Stewart International, a unos 115 kilómetros al norte de la ciudad, hasta el tribunal federal en el Bajo Manhattan. El medio señala que todavía no está claro cuándo llegarán a Nueva York ni si ya cuentan con abogados defensores, y que se espera que la seguridad sea «estricta» durante toda la operación.
Mientras, la cadena NBC indica que según sus fuentes, será trasladado posteriormente en helicóptero a la ciudad, donde permanecerá bajo custodia hasta que se celebre su audiencia.
Este sábado se hizo pública una «imputación sustitutiva» ante el juez federal Alvin K. Hellerstein, quien ya supervisaba la causa abierta en 2020. La acusación original, basada en una investigación de la DEA, señalaba a Maduro como líder del Cartel de los Soles, una red vinculada a altos mandos militares venezolanos que buscaba enriquecerse y «utilizar la cocaína como un arma contra Estados Unidos».
El documento mantiene los cargos de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y delitos relacionados con armas automáticas y artefactos destructivos, amplía la descripción de las «actividades ilícitas» e incorpora nuevos imputados, como la esposa de Maduro y uno de sus hijos, con penas que podrían derivar en largas condenas de prisión.
La captura del presidente venezolano y de su esposa, Cilia Flores, ha dividido al continente americano entre quienes celebran el fin del mandato del chavista y quienes denuncian las acciones estadounidenses como ilegales.
La Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, ha hecho un llamamiento a «la moderación» y ha pedido que se respeten los principios del derecho internacional y la carta de Naciones Unidas tras los ataques .
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado que España no reconocerá una intervención como la que Estados Unidos ha llevado a cabo en Venezuela porque «viola el derecho internacional y empuja a la región a un horizonte de incertidumbre y belicismo». El jefe del Ejecutivo ha explicado que España no reconoció al régimen de Maduro, pero tampoco reconocerá esta intervención llevada a cabo por la Administración de Donald Trump.
Los ministros de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, y Bielorrusia, Maxim Rizhenkov, abogaron durante una conversación telefónica por la liberación de Nicolás Maduro y su restauración en el cargo del presidente de Venezuela.
China condenó este sábado los ataques militares lanzados por Estados Unidos contra Venezuela y pidió a Washington que respete el derecho internacional y los principios de la Carta de las Naciones Unidas, en una reacción oficial difundida por el Ministerio de Exteriores chino. La posición de Pekín fue expresada en un comunicado de la portavocía de la Cancillería en respuesta a preguntas de periodistas sobre la operación militar.
China mantiene una estrecha relación diplomática y económica con Venezuela, reforzada durante los mandatos del presidente chino, Xi Jinping, y de Maduro, y ha defendido de forma reiterada en foros internacionales los principios de soberanía estatal y no injerencia en los asuntos internos de otros países.
E Irán recalcó describió los ataques estadounidenses como 2una agresión contra un Estado soberano«: »El ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela constituye una violación manifiesta de los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas y de las normas básicas del derecho internacional«. El ministerio de Exteriores iraní también resaltó el derecho »inherente« de Venezuela a defender su soberanía nacional, su integridad territorial y su derecho a la autodeterminación. Asimismo, Bielorrusia se sumó a la condena manifestada por su vecina Rusia de la »agresión« de Estados Unidos contra Venezuela y advirtió de que la situación puede convertirse en el »segundo Vietnam" para Washington.
PiliPedro Sanchez dice no haber reconocido nunca al régimen de Maduro... Pero mantenía la Embajada y se servía de ZP como interlocutor. ¿No es cierto?