El grupo islamista palestino Hamás denunció como parte del «plan de anexión general» de Cisjordania y de «limpieza étnica» contra los palestinos la batería de medidas adoptadas este domingo por el Gobierno israelí, que amplió unilateralmente su control sobre este territorio ocupado. Lo hace después de que el Gobierno de Benjamín Netanyahu aprobara dejar sin efecto una ley jordana que impide a los judíos comprar tierras en Cisjordania y quitar a la Autoridad Palestina varias competencias -como en materia hídrica o de control de sitios arqueológicos-, así como al Ayuntamiento palestino de Hebrón su capacidad de dar licencias de construcción, en violación de los Acuerdos de Oslo.
En un comunicado, Hamás considera que estas medidas «forman parte de la política colonial fascista y el plan de anexión general, y de la guerra de exterminio y limpieza étnica» de Israel en los territorios palestinos. Para el grupo islamista, estas políticas tienen como objetivo «imponer una soberanía falsa y alterar los hechos geográficos y legales sobre el terreno». Por ello, llama a la unidad nacional de los palestinos y les invita a «intensificar la confrontación con la ocupación (israelí) y sus colonos por todos los medios disponibles, con el fin de frustrar los proyectos de anexión, judaización y desplazamiento».
«Nuestro pueblo palestino no aceptará estas políticas de ocupación y continuará aferrándose a sus derechos históricos, y no se desviará de la opción de la resistencia como medio para deshacerse de la ocupación», indica en la nota. También pide a los países árabes que tomen «medidas prácticas y serias» y corten sus relaciones con Israel y a la ONU y a la comunidad internacional que ejerzan «una presión real y efectiva» sobre el país para que rinda cuentas «por sus crímenes continuos» contra el pueblo y la tierra palestina.