Un ataque de drones ucranianos anoche causó el incendio de un depósito de petróleo en la región rusa de Pskov y dos personas resultaron heridas en la región de Briansk. «Como resultado de un ataque con un dron enemigo contra el depósito de petróleo de Velíkiye Luki (Pskov), uno de los tanques se encuentra en llamas», informó el gobernador regional, Mijaíl Vedérnikov a través de su canal de Max.
El funcionario explicó que los servicios de emergencia ya se encuentran trabajando en el lugar y que no se han registrado víctimas civiles. Por su parte, el gobernador de la región de Briansk, fronteriza con el norte de Ucrania, informó de dos civiles heridos «en la aldea de Lopush, a consecuencia de un ataque masivo con drones».
«Los hombres fueron trasladados al hospital, donde recibieron toda la atención médica necesaria. Cinco viviendas y dos coches resultaron dañados, mientras que una sauna quedó completamente destruida», añadió a través de su canal de Telegram.
El ataque al depósito de combustible ha sido confirmado a medios ucranianos, entre ellos a la agencia pública Ukrinform, por fuentes del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) que han reivindicado el bombardeo y han destacado que el objetivo se encuentra a casi 500 kilómetros del territorio ucraniano.
El Ministerio de Defensa ruso informó hoy de que fueron derribados 113 drones ucranianos en territorio ruso durante la noche. La mayor parte fue abatida en Briansk (50 drones), otros 35 fueron interceptados en la región de Smolensk, 12 en Tver y 10 en Nóvgorod. Otros cuatro drones fueron destruidos en la región de Leningrado y dos en Kaluga. Ayer el comunicado castrense informó de 43 drones abatidos durante el mismo periodo horario.