El ministro de Cultura ha solicitado una reunión presencial urgente al Consell de Menorca y al Govern en Madrid tras haber tenido conocimiento del inicio de las obras de reforma de la carretera general en el tramo de Rafal Rubí.
Ernest Urtasun considera que se trata de un hecho «alarmante» por haber desoído las advertencias de la Unesco sobre el posible impacto de esta actuación en las navetas prehistóricas incluidas en la declaración de Patrimonio Mundial.
Urtasun ha dirigido una carta en este sentido al conseller autonómico de Turismo, Jaume Bauzà, y al presidente del Consell de Menorca, Adolfo Vilafranca.
En la misiva el ministro reitera su «preocupación y desacuerdo» por la decisión del Consell de empezar los trabajos sin haber logrado previamente un acuerdo que permita dar cumplimiento al mandato del Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco, que insta a no acometer ninguna intervención que sea irreversible en la zona.
El Ministerio recuerda que el Centro de Patrimonio Mundial e Icomos internacional remitieron el 20 de octubre una carta recomendando detener el proyecto de construcción de un paso elevado en la carretera próxima a Rafal Rubí y buscar una solución de consenso que no afectase a este bien patrimonial.
La Menorca Talayótica, en peligro
No obstante, el Consell ha iniciado las obras sin el acuerdo previo de la Unesco lo que, advierte el ministro, pone en peligro la conservación e integridad de la Menorca Talayótica y su entorno.
Urtasun alerta de que este hecho «deja tanto al Consell como a la protección del patrimonio de la isla en una situación muy compleja ante el Comité de Patrimonio Mundial» que, avisa, «adoptará las decisiones que estime oportunas al respecto».
Las obras, que se han iniciado este martes, son ejecutadas por la unión temporal de empresas formada por Copcisa, Construcciones Olives, Juan Mora y M. Polo, y cuentan con un presupuesto de 6,5 millones de euros.
Es pensa que Menorca és es pati de ca seva o que? Sr. Urtasun? Que ja la va liar aquest estiu a s'illa, igual que es seu amic un tal Évole? Uff, quin coratge...