El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha rechazado este sábado la acción militar unilateral de EE.UU. e Israel en Irán porque «contribuye a un orden internacional más incierto y hostil» y ha pedido «desescalada y diálogo».
En su cuenta de la red social X, Sánchez también ha rechazado las acciones del régimen iraní y de la Guardia Revolucionaria. «No podemos permitirnos otra guerra prolongada y devastadora en Oriente Medio», ha sentenciado. «Exigimos la desescalada inmediata y el pleno respeto del derecho internacional. Es hora de retomar el diálogo y alcanzar una solución política duradera para la región», ha escrito Sánchez.
También en el mismo sentido se ha pronunciado el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, quien está siguiendo de cerca la «grave situación» tras los bombardeos de EEUU e Israel a Irán y ha pedido respeto al derecho internacional. «La violencia solo trae caos», ha escrito Albares en su cuenta en la red social X, donde subraya que «desescalada y diálogo son la vía para la paz y estabilidad».
Fuentes del Ministerio han indicado a EFE que en Irán hay actualmente 158 españoles, a los que Exteriores ha pedido que abandonen el país haciendo uso de los medios disponibles tras los ataques que se están produciendo. Las recomendaciones de viaje ya recogen el nivel más elevado de alerta y se «desaconseja completamente viajar a Irán», han añadido.
En efecto, el orden internacional ha sido dinamitado desde hace tiempo por el sujeto que preside el país hoy agresor, asistido por un requisitoriado por presuntos crímenes de guerra, pero Sánchez no es el más indicado para reivindicar respeto a ese orden internacional, pues con su decisión sobre el Sahara ha ninguneado las resoluciones de la ONU al respecto, máximo exponente hasta hace poco del derecho internacional. El gran criminal que lideraba Persia ha sido asesinado para que el país acabe siendo un estado fallido sumido en guerras civiles, no para que sea una democracia secular como tratan de justificarse.