China pidió este jueves «calma y contención» tras los ataques israelíes contra más de un centenar de objetivos en Líbano, que causaron centenares de víctimas, en plena tregua entre Estados Unidos e Irán, y subrayó que «la soberanía y la seguridad de los países no deben ser violadas». La portavoz del Ministerio de Exteriores chino Mao Ning afirmó hoy en rueda de prensa que «las vidas y propiedades de los civiles deben ser protegidas» y llamó a las partes implicadas a «promover un enfriamiento de la situación regional».
Asimismo, reiteró que China mantiene contactos con las partes desde el inicio del conflicto y expresó su deseo de que se aproveche la tregua para resolver las diferencias «a través del diálogo y la negociación».
Las declaraciones se producen después de que Israel lanzara el miércoles bombardeos a gran escala contra más de un centenar de objetivos en Líbano en apenas diez minutos, que dejaron al menos 254 muertos y más de 1.100 heridos, la mayoría civiles, según autoridades libanesas, que decretaron una jornada de luto nacional.
El ataque ha intensificado la tensión en el frente libanés, donde el grupo chií Hizbulá ha denunciado la violación del alto el fuego y ha retomado los ataques contra Israel. La ofensiva coincide con una tregua de dos semanas acordada entre Washington y Teherán para facilitar negociaciones de paz en Pakistán para trabajar sobre un plan de diez puntos presentado por Irán, tras más de un mes de la guerra que se inició a finales de febrero con ataques de EE.UU. e Israel contra objetivos iraníes.
El acuerdo incluye la reapertura del estrecho de Ormuz, clave para el comercio energético global, aunque persisten dudas sobre su alcance y sobre si el frente en Líbano queda cubierto por el cese de hostilidades.
Por su parte el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, ha dado instrucciones para que el embajador de España en Teherán, Antonio Sánchez-Benedito, regrese a la capital iraní y reabra la embajada, que fue cerrada temporalmente el 7 de marzo por los bombardeos de EE.UU. e Israel, que empezaron el 28 de febrero.
Albares, en declaraciones a los periodistas antes de comparecer en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, ha explicado que toma esta decisión ante el paréntesis de dos semanas de alto el fuego que han acordado Estados Unidos e Irán y con el fin de que «desde todos los vectores» impulsen ese esfuerzo por la paz. «Son dos semanas que tenemos por delante en las que esperemos que todos apuesten por la negociación, como hace España desde el primer día», ha dicho el ministro. La Embajada de España en Irán fue evacuada el 7 de marzo ante los bombardeos y después de facilitar la salida de todos los españoles residentes en ese país que así lo desearon.
Espero que sea el propio Albares el que se vaya como embajador a Teheran.