El Gobierno alemán anunció este lunes medidas adicionales para aliviar a ciudadanos y empresas ante el rápido aumento de los precios de los combustibles por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, que incluyen una reducción limitada a dos meses del impuesto sobre hidrocarburos de unos 17 céntimos brutos por litro de diésel y gasolina. En una rueda de prensa ofrecida por la cúpula de la coalición de gobierno, el canciller alemán, Friedrich Merz, subrayó que esta medida supondrá un alivio muy concreto tanto para hogares como para empresas, y permitirá mejorar la situación sobre todo de aquellos que, por motivos profesionales, pasan mucho tiempo en la carretera.
«En este contexto, esperamos que el sector petrolero repercuta este alivio directamente y sin restricciones a los consumidores», exigió. Merz señaló que los precios del petróleo volvieron a subir de la noche a la mañana por encima de los 100 dólares por barril después de que Irán y Estados Unidos suspendieron provisionalmente las negociaciones sobre un alto el fuego y el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara el bloqueo del estrecho de Ormuz.
«Esto demuestra que este conflicto, esta guerra, es la verdadera causa de los problemas que también tenemos en nuestro propio país», afirmó, y agregó que el Gobierno alemán hace todo lo que está e sus manos para contribuir a que termine, en cooperación también con los socios europeos. Agregó que la reducción del impuesto sobre los hidrocarburos está limitado a dos meses, tras lo cual se volverá a aplicar automáticamente el tipo impositivo anterior, porque «el Estado no puede absorber todas las incertidumbres, todos los riesgos ni todas las perturbaciones de la política mundial», y recordó que todo lo que se resta al presupuesto falta luego en otros ámbitos.
Eso significa, advirtió, que en todo caso, los precios volverán a subir y que, incluso en estos dos meses de rebaja, los precios seguirán evolucionando, dijo, y expresó su esperanza de que lo hagan «en la dirección correcta, es decir, a la baja». Previamente el Gobierno ya impuso en una primera medida a las gasolineras la obligación de aumentar solo una vez al día los precios en los surtidores y reforzar la vigilancia antimonopolio. El alivio presentado ahora por los conservadores y socialdemócratas para la reducción del impuesto sobre hidrocarburos implica unos 16.000 millones de euros para los dos meses de duración.
El Gobierno acordó, asimismo, la posibilidad de que las empresas ofrezcan a sus empleados una prima de ayuda de hasta mil euros libre de impuestos y de cotizaciones a la seguridad social, similar a la de 3.000 euros aplicable durante la pasada crisis energética a raíz de la invasión rusa de Ucrania. La financiación de las rebajas fiscales se llevará a cabo mediante medidas basadas en el derecho de la competencia o en el derecho tributario dirigidas a las empresas del sector petrolero, y para compensar la pérdida de ingresos fiscales por la prima, el impuesto sobre el tabaco se incrementará ya este año.