Las autoridades de Bulgaria se han incautado en las últimas 24 horas de más de 295.000 euros que estaban destinados a la compra de votos de cara a las elecciones parlamentarias anticipadas del domingo, las octavas en cinco años, según informó el Gobierno este viernes.
La mayor cantidad, unos 200.000 euros repartido en sobres, fueron confiscados durante una operación policial en Varna, a orillas del Mar Negro, según anunció el ministro del Interior, Emil Dechev. Durante esa intervención se localizaron listas con datos personales de ciudadanos que habían vendido su voto dentro de una extensa red dedicada a la compra de apoyos en las elecciones, en la que estaba implicado un concejal de una localidad vecina.
La Policía ha interrogado a 152 personas que se cree recibieron dinero a cambio de votar por un partido cuyo nombre no se ha difundido. Cuatro de esas personas han sido arrestadas. En otras cuatro operaciones en varias regiones del país se han interceptado otros 95.000 euros, según las autoridades. El pasado martes, la Policía informó de la confiscación de un millón de euros en operaciones contra la compra de votos, y al día siguiente el Gobierno advirtió que hay una gran cantidad de euros falsos en circulación destinados a ese fin.
En total, han sido ya detenidas 300 personas por delitos electorales desde el inicio de la campaña. Bulgaria celebra este domingo sus octavas elecciones legislativas desde 2021, con el expresidente nacionalista prorruso Rumen Radev como principal favorito para formar un nuevo Gobierno, aunque sin garantías de que el país balcánico logre superar el estancamiento político y no tenga que volver a las urnas después del verano. La compra de votos es habitual en Bulgaria, uno de los países más pobres y corruptos de la Unión Europea. Se suelen ofrecer entre cincuenta o cien euros, o incluso ayuda en especie, como suministrar leña gratis, a quien demuestre con una foto de la papeleta que ha votado por un determinado partido, o a quien introduzca en la urna una papeleta previamente marcada.