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Zapatero recibe amplio apoyo para la intervención en Libia

El presidente del Gobierno mantiene un duro encuentro con Llamazares, uno de los pocos críticos con la intervención, que le reprocha un cambio de actitud respecto a la guerra de Irak

Congreso. Zapatero, Rubalcaba y Salgado reaccionan a una de las intervenciones - Reuters

| Madrid |

El Gobierno ha obtenido un amplio respaldo en el Parlamento a la intervención militar en Libia. La mayor parte de los parlamentarios han votado a favor, y sólo se han opuesto los dos diputados de BNG y el de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares. En su intervención, José Luis Rodríguez Zapatero ha defendido que la intervención tiene como objetivo "poner fin al genocidio de Gadafi contra su pueblo" y responde a un "principio humanitario". El presidente del Gobierno ha mantenido un duro debate con Llamazares, que le ha acusado de cambiar de postura desde el 'no a la guerra' de Irak: "Quién le ha visto y quién le ve", le ha espetado. Al término de la sesión, se han oído unos pocos gritos de "¡no a la guerra!" en el Congreso.

El debate en el Congreso previo a la votación para avalar la intervención militar no ha supuesto una grave dificultad para el presidente del Gobierno, que finalmente ha visto cómo 336 de los 340 diputados presentes han apoyado la medida. Al contrario, la mayoría de los grupos políticos han mostrado su conformidad con la medida, y la críticas se han centrado únicamente en que la intervención no se haya producido antes y en aclarar quién está al mando de la coalición.

De esta forma, el Pleno ha avalado la participación española en la intervención militar multinacional para garantizar una zona de exclusión aérea en Libia y proteger a la población de la represión del régimen. Han apoyado la medida PSOE, PP, CiU, PNV, ERC, ICV, CC, UPyD y UPN, y han votado en contra los dos del BNG y el de Izquierda Unida. Ha habido además una abstención en las filas del PP, presumiblemente por error.
En su intervención, Zapatero ha reconocido que "lo ideal" es que en Libia haya "un cambio de régimen político" y una "transición a la democracia" del mismo modo que "se ha vivido en Túnez y Egipto" a través de "un proceso de consenso nacional y una sustitución, un cambio de régimen actual".

Zapatero ha explicado en el Congreso que mientras exista "el riesgo" de que el régimen libio de Muamar Gadafi "vuelva a atacar a su pueblo", la comunidad internacional aplicará "la fuerza necesaria para impedirlo". Para Zapatero, "la razón de la intervención en Libia responde a un principio humanitario".

En todo caso, el presidente del Gobierno ha explicado que la resolución 1973 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que ha autorizado la intervención "no pretendía la expulsión del coronel Gadafi del Gobierno de Libia", ni tampoco incluye "la ocupación del territorio libio". Según ha afirmado, "su objetivo era advertir al coronel Gadafi de que dejase de usar las armas contra su pueblo.

Zapatero ha insistido en que el objetivo de la misión no es expulsar a Gadafi, y ha situado la decisión internacional de intervenir "en un contexto histórico concreto que puede calificarse como "primavera árabe", lo que, según ha dicho, es "una nueva etapa política en el Mediterráneo que la sociedad española sigue con atención y con esperanza".

Por su parte, el presidente del PP, Mariano Rajoy, que confirmó que el Grupo Popular votaría a favor de la intervención militar, ha asegurado que el PP "nunca" se ha opuesto a operaciones de esta naturaleza y se limita por tanto a ser "coherente" con sus "propias ideas", en lo que ha supuesto una referencia velada a Irak. Rajoy ha explicado que el PP no va a "entorpecer" la decisión que ha tomado el jefe del Ejecutivo, máxime cuando "nunca lo ha hecho" en operaciones similares.

En todo caso, ha explicado que hace ya varios días que han comenzado los combates y ha destacado que "España ya está comprometida" y "ya está en el combate". En su discurso, ha señalado que una de las razones que mueve esta intervención es la defensa de la libertad y los derechos humanos. "¿Cómo se entendería que permaneciéramos impasibles ante este desafío al mundo que está ocurriendo en nuestra vecindad del Mediterráneo?", ha expuesto Rajoy.

Los demás grupos que han avalado la intervención han sido CiU, PNV, ERC, CC, UPyD y UPN, que suman 23 diputados en el Parlamento. En opinión del secretario general de CiU, Josep Antoni Duran i Lleida, la resolución de Naciones Unidas es "equilibrada y necesaria", pero llega tarde. Duran i Lleida ha explicado que la pretensión de la ONU es "proteger al pueblo libio de su propio presidente, y aunque su objetivo no sea derrocar a Gadafi, el portavoz de CiU ha pedido plantearse qué pasará en el país si Gadafi se mantiene. En una línea similar se ha manifestado el portavoz del PNV, Josu Erkoreka, que ha señalado que el objetivo es proteger a la población libia y que además cuenta con el respaldo de Naciones Unidas, que es la única fuente de la que emana la legalidad internacional y "fuera de ellas, nada es lícito". En todo caso, su apoyo no es un "cheque en blanco". Joan Ridao, de ERC, también ha avalado la intervención, con el objetivo de "frenar los desmanes y atrocidades del régimen libio" y "obligar al tirano a un alto el fuego para restablecer la paz y la plena soberanía de sus ciudadanos".

Coalición Canaria ha dado el "sí", porque, según dijo su diputado, José Luis Perestelo, la intervención es "oportuna y procedente" y se basa en una resolución de la ONU, mientras que Rosa Díez, de Unión, Progreso y Democracia (UPyD), ha apoyado la intervención porque "se dan las condiciones legales y políticas para cumplir con la obligación europea de defender las democracias". A su vez, Carlos Salvador, de UPN, ha subrayado "serias dudas" sobre asuntos como el liderazgo de la intervención, o el plan "post-Gadafi".

"QUIÉN LE HA VISTO Y QUIÉN LE VE"

Las críticas a la intervención vinieron de las filas de Izquierda Unida y del Bloque Nacionalista Galego (BNG). El diputado por IU Gaspar Llamazares, que ha recuperado la pegatina del 'no a la guerra', ha sido el primero en subir a la tribuna y decir "no" a la intervención en Libia. "Quién le ha visto y quién le ve", ha sido su primer mensaje al presidente del Gobierno, a quien ha recordado que enarboló la "pancarta del 'no a la guerra' en Irak, más tarde dijo un 'sí, pero' en Afganistán y ahora está en la foto de la
coalición de París, rememorando la de la Azores".
Llamazares ha reconocido en todo caso que a diferencia de Irak, en este caso sí hay un mandato de la ONU, y ha explicado que el argumento de la intervención "no son los Derechos Humanos, ni la democracia en Libia", sino "los intereses geoestratégicos, económicos y políticos en Libia". El diputado de IU ha añadido que en el mundo "hay 32 conflictos prácticamente iguales, con características similares" al de Libia, con "un gobierno despótico, un tirano que sojuzga a su pueblo".

Por su parte, el diputado por el BNG Francisco Jorquera ha expresado su "malestar" porque Zapatero acuda al Congreso a recabar el apoyo a "un hecho consumado" y ha criticado que esta operación tiene como objetivo neutralizar unas armas y unas defensas "con las que los atacantes han armado el régimen libio".


Una vez que el presidente del Congreso, José Bono, levantó la sesión, comenzaron a oírse gritos de protesta desde la tribuna de invitados. De igual forma que en los años de la intervención en Irak, volvió a escucharse el "¡No a la Guerra!" en el hemiciclo. "¡Socorro! Soy una ciudadana libre", gritaba también una mujer mientras la desalojaban de la tribuna.

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