Los cuatro jóvenes okupas que permanecían en el gaztetxe Etxarri, en el barrio bilbaíno de Rekalde, han salido por su propio pie del edificio después de que la Ertzaintza consiguiera acceder a su interior a través de un garaje adyacente.
Estos jóvenes han sido identificados y se les ha abierto un expediente sancionador por vulnerar la Ley de Seguridad Ciudadana, según ha informado el departamento vasco de Seguridad. Esta operación responde a una orden judicial de desalojo del inmueble y ha contado con la presencia de una comitiva judicial.
Para llevar a cabo el desalojo se ha establecido un amplio despliegue policial, que ha incluido veinte furgonetas, numerosos agentes, un helicóptero y drones, motivado por las manifestaciones en contra de esa medida y en defensa del gaztetxe.
Más de doscientos jóvenes han presenciado el operativo policial desde primeras horas de la mañana con gritos a favor del local juvenil, sin que de momento se hayan registrado incidentes en un ambiente de calma tensa. El desalojo se produce después de los enfrentamientos registrados ayer entre manifestantes y ertzainas, con el resultado de cinco detenidos -ya en libertad- y doce policías contusionados.
En esos disturbios, grupos de jóvenes quemaron contenedores y lanzaron objetos a los agentes que respondieron con cargas policiales en unos altercados que se prolongaron durante casi una hora y media. Los agentes habían acordonado el inmueble, que lleva okupado desde hace unos diez años, para intentar evitar que alguien entrara en el edificio, ante la previsión del desalojo inminente.