La secretaria general de Podemos, Ione Belarra, y la eurodiputada Irene Montero han participado este sábado por la tarde en la concentración en Cercedilla que ha obligado a realizar un pequeño recorte en la vigésima etapa de La Vuelta que se disputaba entre Robledo de Chavela y La Bola del Mundo.
Según han informado fuentes de Podemos, Belarra y Montero han formado parte de este grupo de manifestantes propalestinos que han obligado a la organización a recortar el recorrido por la localidad madrileña de Cercedilla.
En concreto, los corredores que marchaban escapados evitaron el paso por Cercedilla, donde había instalado un esprint intermedio. La organización desvió la carrera hacia la localidad de Los Molinos.
A lo largo del día se habían convocado concentraciones en las localidades madrileñas de Robledo de Chavela, San Lorenzo del Escorial, Cercedilla y Navacerrada, pero el pelotón de la Vuelta Ciclista llegó finalmente a la meta en la Bola del Mundo.
En un mensaje publicado en la red social X, Ione Belarra ha llamado a movilizarse este domingo en la capital, donde concluye la última etapa de la Vuelta. "Hoy en la sierra de Madrid la movilización pacífica de la gente contra el genocidio ha triunfado sobre el despliegue represivo del Gobierno. Gracias a todas las compañeras. Hay que seguir adelante, a movilizarse mañana en Madrid capital hasta que este horror termine. ¡No pasarán!", ha dicho.
Corte a 18 kilómetros de meta
Tras lo ocurrido en Cercedilla, un grupo de unos 100 manifestantes intentó ocupar la carretera al paso de la caravana de la Vuelta y los corredores tuvieron que esquivarlos para poder continuar la carrera.
El incidente ocurrió en la carretera a la altura del cruce de Becerril de la Sierra, a unos 18 kilómetros de meta, cuando al paso de los corredores los manifestantes salieron a cortar la carrera con una sentada.
La protesta bloqueó el centro de la calzada al paso de los ciclistas del grupo del mallot rojo, en el que se encontraba Jonas Vingegaard.
El grupo de corredores en cabeza tuvo que pasar por los laterales de la calzada, mientras los coches y motos quedaron bloqueados durante unos instantes. La policía retuvo a los manifestantes y evitó que detuviesen la Vuelta por completo.
El altercado, que no se saldó con mayores incidentes, no impidió que el resto de la etapa hasta el final se disputase con normalidad y el danés Jonas Vingegaard se impuso en la cima de la Bola del Mundo.
Para este fin de semana, la Policía ha desplegado 1.100 agentes y la Guardia Civil otros 400 para velar por la seguridad de la Vuelta Ciclista a España, ante las protestas que se están sucediendo por la participación del equipo Israel Premier Tech.
La etapa de este domingo, que transcurre entre la localidad madrileña de Alalpardo y Madrid, se ha recortado en 5 kilómetros por "motivos de circulación", según ha decidido la organización de la prueba.
Paripé del bueno y digo porque no se van a gaza estás dos y de paso que lleven la bandera LGTB haber que pasa