El Ministerio del Interior ha defendido este miércoles que, nada más conocer este martes la gravedad de los hechos denunciados sobre una agresión sexual cometida presuntamente por José Ángel González, el número dos de la Policía Nacional, le requirieron su renuncia al cargo, al tiempo que se ha suspendido de sus funciones al comisario de su máxima confianza.
Tras saltar la noticia en la tarde de este martes de que un juzgado de violencia sobre la mujer de Madrid había citado el 17 de marzo al director adjunto operativo (DAO) de la Policía después de incoar diligencias y admitir a trámite una querella presentada en enero por una agente subordinada, el ministro del Interior ha hablado este miércoles por primera vez en los pasillos del Congreso y en el hemiciclo.
A los periodistas, Fernando Grande-Marlaska les ha revelado sentirse «decepcionado» con el que fuera su cargo de confianza, el mando uniformado con más poder y responsabilidad en la Policía Nacional y al que además en noviembre de 2024 le prorrogaron excepcionalmente su jubilación, una medida que el Gobierno incluyó en el decreto de ayudas para los afectados por la dana.
El ministro ha negado tajantemente que conociera la denuncia con anterioridad y que no fue hasta ayer, leída ya la querella, cuando adoptaron «la única decisión posible». De hecho, ha esgrimido que el propio abogado de la denunciante ha dejado claro que han mantenido «en secreto» la querella hasta ayer. «Evidentemente y dada la gravedad de los hechos y por salvaguardar el propio prestigio de la Policía Naciona, no cabía otra decisión que requerir al DAO su renuncia o su cese inmediato en caso de que la dimisión no fuera inmediata», ha enfatizado.
Marlaska ha avanzado que, tras analizar la denuncia completa y después de la dimisión del director adjunto, también ha sido suspendido el comisario Óscar San Juan, persona de máxima confianza del DAO y que, según la denuncia, coaccionó a la denunciante para que no se querellara.
«Ahora es el momento de la justicia y también de todo el respaldo, evidentemente, a la víctima», ha defendido el ministro, antes de instar a no instrumentalizar políticamente los hechos en referencia a PP y Vox, que minutos después han pedido su dimisión en el pleno del Congreso.
Si la víctima cree que le he fallado, dimitiré
Por eso, ya en la sesión de control al Gobierno en el Congreso, el ministro ha cambiado el tono y ha dejado claro que solo dimitirá si la víctima denunciante no se ha sentido protegida o entiende que él le ha fallado.
Entre gritos de «dimisión, dimisión» en la bancada del Grupo Popular, Marlaska ha respondido así en el pleno del Congreso a la diputada del PP Miriam Guardiola.
«De la única persona que podré yo aceptar cualquier crítica es de la propia víctima», ha insistido el ministro, que ha retado al PP a repetir fuera del hemiciclo sus afirmaciones de que él conocía los hechos y no actuó, porque, ha advertido, «nos veremos en otras instancias».
Fuentes del Ejecutivo han mantenido que se enteraron de estos hechos este martes, cuando fue publicado en los medios de comunicación, y han aseverado que si lo hubieran sabido antes, habrían actuado contra el dimitido número dos de la Policía, que -han subrayado- no es un cargo del PSOE ni del Gobierno.
Pedro Sánchez respalda la actuación empática, coherente y contundente
Desde Nueva Delhi, en el marco de su visita oficial a la India, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha respaldado la actuación de Interior por ser empática con la víctima al dar credibilidad a su denuncia y por actuar con «contundencia » y con «coherencia», porque siempre ha considerado la violencia sexual un «mal estructural».
A las exigencias del PP de dimisión de Marlaska, Sánchez ha replicado que el Gobierno no va a aceptar «lecciones» de aquellos que cuando tienen estos casos «no hacen absolutamente nada», porque, al contrario que el Ejecutivo, «lo que hacen es encubrir al agresor y estigmatizar a la víctima», como a su juicio sucede con la denuncia por acoso sexual de una exconcejala de Móstoles (Madrid) contra el alcalde de esta localidad, del PP.
La denuncia en manos del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid relata que la agente mantuvo en el pasado una «relación de afectividad» con el ya ex-DAO y que en abril del pasado año fue presionada para acudir a la vivienda oficial propiedad del Ministerio del Interior, donde fue agredida sexualmente.
La querella, que incluye una grabación de audio, subraya las «negativas inequívocas, claras y persistentes» de la agente, alude a la «violencia física» y a la «intimidación ambiental», y denuncia la «situación de aislamiento, superioridad física y autoridad ambiental».
I la dreta demanant dimissions sense saber ni perquè, per fer renou que és l'únic que els funciona