El CESID elevó a «conocimiento superior» un contacto que se habría producido por parte del rey Juan Carlos I con el general Jaime Milans del Bosch después del golpe de Estado del 23F y antes de que se llevara a cabo el juicio, con vistas a que «la Corona no salga lesionada del proceso». Así consta en uno de los documentos publicados por el Gobierno y elaborados por el entonces servicio secreto, con fecha del 5 de febrero de 1982, es decir, días antes de que el proceso contra los golpistas arrancase el 19 de febrero.
En él, se habla de «algunas entrevistas confidenciales y sigilosas de S.M. el Rey con los principales del intento del 'golpe de Estado'» en base a informaciones de «algunos núcleos cualificados de opinión cántabra e incluso también en ambientes castrenses de la capital». En concreto, se indica que «alguien muy importante de la Casa Real», a quien no se identifica, se habría entrevistado con el general Alfonso Armada, «matizando con él comportamientos relativos a la vista oral del proceso».
Por lo que se refiere a Milans del Bosch, el documento precisa que «este exigió que la entrevista se concretase con la propia persona real», es decir, el Rey, «no admitiendo intermediarios ni eslabones inferiores». Según el CESID, «en tales círculos de opinión se ASEGURA (sic) que, en efecto, el Rey se ha entrevistado confidencialmente con Milans del Bosch». El objetivo, precisa el documento, es que «por encima de todo se pretende que la Corona no salga lesionada del proceso y que en todo caso, los intentos en tal sentido no provengan de los principales procesados y de reconocida vocación monárquica».
LA FUENTE NO SON «CABALLEREJOS»
Así las cosas, el CESID sostiene en este documento confidencial que han decidido «elevar a conocimiento superior» estas informaciones sobre la base de que «los opinantes no son 'caballerejos' e incluso alguno de ellos están integrados en el sector militar», además de asegurar estos «como ciertos tales hechos». «Porque, de no ser ciertos, el rumor es grave, pero en todo caso si fueran de causalidad cierta, también serían graves las ligerezas filtradas». «En todo caso, ratificamos que todo lo anterior no es rumor »popular«, sino perteneciente a parcelas de la opinión pública oíbles y cuantitativamente restringida», remacha el CESID.
Si, "para proteger a la Corona", no fuera a ser que los golpistas del 23F intentaran restablecer la República que destruyeron provocando una guerra civil y además quisieran resucitar a los cientos de miles de inocentes asesinados por los mismos franquistas incluso hasta después de restaurar al Borbón delincuente y hoy llamado emérito, y lo mismo su hijo Felipe VI, que no quiere renunciar al privilegio de cometer delitos con total impunidad.