El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, espera que China pueda intervenir para poner fin a la guerra de Irán, iniciada por Estados Unidos e Israel, y considera que es prácticamente el único actor que puede encontrar vías diplomáticas para desescalar la situación. «Se me antoja muy difícil encontrar otros interlocutores que puedan desanudar esta situación provocada en Irán y en el Estrecho de Ormuz, más allá de China», ha trasladado Sánchez en una rueda de prensa en Pekín durante su viaje oficial.
Además, ha rechazado que su visita pueda molestar al presidente estadounidense, Donald Trump, después de que el presidente chino, Xi Jinping dijese que su país y España están «en el lado correcto de la historia» en referencia a la guerra en Oriente Próximo en la reunión que ambos han mantenido este mismo martes. En ese sentido, Sánchez ha defendido que España tiene una posición coherente en política exterior y siempre aboga por respetar el derecho internacional.
Por tanto considera que «nadie debe ofenderse» por esta visita, la cuarta que realiza a Pekín en cuatro años. Además ha reiterado que España está en contra de esta guerra, cuyas consecuencias ya las están notando las distintas sociedades en el mundo y por tanto considera «necesarios» todos los esfuerzos que puedan hacer las naciones para parar la contienda. En especial las que tienen «interlocución» con los actores implicados y no han participado directamente en el conflicto, en referencia a China.
Sánchez ha explicado en rueda de prensa desde Pekín que ha trasladado al presidente chino Xi Jinping su preocupación por el desequilibrio comercial de España con China y que se debe corregir y también que China debe ver a Europa, igual que a España, como un lugar para invertir. Asegura haber encontrado al máximo dirigente chino le encontrado «al otro lado de la mesa» y prueba de ello, ha dicho, son los 10 acuerdos económicos que firmará hoy.
Según el jefe del Ejecutivo, España ha elevado la interlocución política con China «al máximo nivel de los últimos 53 años». Ha recordado que en 2005 España dio un «paso importante» con la creación de la Asociación Estratégica Integral y en 2025 se firmó el Plan de Acción Trianual. Pero considera que en la visita que está teniendo estos días ha ido «un paso más allá» y se ha establecido un diálogo estratégico.
«Es el mecanismo que emplean las autoridades chinas con aquellos países con quienes mantiene una relación más estrecha y más estable», ha exclamado Pedro Sánchez, quien recalca que esto da buena cuenta de la importancia que China concede a sus relaciones con España y también de la fortaleza del vínculo que se está construyendo. De hecho, el jefe del Ejecutivo español ha explicado que uno de los objetivos de este viaje ha sido el de avanzar hacia una relación económica «que tiene que ser mucho más estrecha, mucho más sana y mucho más equilibrada».
Algo que ha transmitido a todas las autoridades con las que ha mantenido encuentros, tanto al presidente Xi Jinping, como al primer ministro Li Qian y también al presidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional de China, Zhao Lijian. «Si queremos que la economía globalizada siga existiendo debe funcionar para todos con cadenas de suministro justas que creen empleo y riqueza en todas las regiones de China y también en Europa, en todas las regiones de España», ha precisado Sánchez. En este contexto, ha afirmado que China debe ver a Europa, «al igual que ve a España», como un lugar en el que invertir y también como un socio con el que poner en marcha proyectos industriales.
Sobre todo lo dice por Begoña