La secretaria general del PSIB y expresidenta del Govern, Francina Armengol, ha asegurado este jueves que el informe de la UCO sobre la compra de mascarillas en Balears confirma lo que ha «repetido estos dos años». En un comunicado después de trascender públicamente el contenido del informe, la actual presidenta del Congreso de los Diputados ha defendido su honestidad y su gestión en pandemia, y su partido incluso ha exigido «disculpas a quien la ha difamado» a ella y a los servicios sanitarios.
Los socialistas no han valorado los mensajes entre Koldo García y Armengol sino que se han centrado en que el informe de la UCO no evidencia instrucciones directas por su parte para contratar a Soluciones de Gestión. «El informe confirma que ni yo, ni ningún cargo político, jamás dio una orden para contratar a una empresa u otra», sostiene Armengol.
«Si algo he odiado y odio y me repugna profundamente es la corrupción política. Si alguien en ese momento tan difícil para España y para Balears se lucró de forma ilícita, que todo el peso de la ley caiga sobre ellos. Ahora bien, que dejen de mancillar y de mentir sobre mi trabajo, el de los cargos políticos y el de los técnicos de la Conselleria de Salut», añadía. En esa línea, la expresidenta también saca pecho de que Balears fuera en la pandemia uno de las territorios con menor mortalidad.
«Es una lástima que el texto no investigue las menciones en Tellado o por qué el PP dejó caducar la reclamación de Armengol», apostillaban en el PSIB.
Mientras, en el PP subrayan que el informe desvela que «mintió» y que fue «imprescindible» para que la trama lograra el contrato. «Francina, es insostenible, vete», lanzaba el PP balear. «Mintió en las comisiones de investigación. La Guardia Civil ha acreditado que ella fue la puerta de entrada de la trama de corrupción en Balears», ha dicho la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz. El secretario general del PP, Miguel Tellado, describió a Armengol como «la madrina de la trama corrupta».
Armengol con quién trataba con mucho "cariño" era con Koldo al que Armengol compró mascarillas "fake" por unos cuantos millones de euros de nuestro dinero. Y como no las devolvió ni las distribuyó siguen almacenadas. Negocio redondo para la empresa y ruina para el contribuyente balear.