El Ayuntamiento de Móstoles ha insistido este viernes en que las acusaciones de acoso sexual y laboral vertidas en la querella presentada por una exconcejal del PP contra el alcalde, Manuel Bautista (PP), son «absolutamente falsas», carecen de «credibilidad» y no tienen «respaldo probatorio».
Lo ha hecho después de que este viernes el diario 'El País' publicara un extracto de la querella, que fue interpuesta el 17 de febrero pasado por la exedil de Móstoles después de que este mismo diario destapara semanas antes este presunto caso de acoso sexual y laboral que fue denunciado internamente en el PP un año antes. En la querella, firmada por el letrado Antonio Suárez-Valdés, la exconcejala, que acabó abandonando el Ayuntamiento y el partido en octubre de 2024, relata en primera persona las situaciones que vivió con Bautista desde que decidió empezar a colaborar en su campaña electoral en el otoño de 2022.
La exedil detalla «una situación prolongada en el tiempo» que empezó con «proposiciones» en un coche por parte del entonces candidato y que desembocó posteriormente en acoso laboral, una vez que Bautista alcanzó la Alcaldía y la nombró concejala de Digitalización y Nuevas Tecnologías. «A partir de mi rotunda negativa a mantener una relación de tipo sexual con Manuel (...) este pasa a la persecución, discriminación e invisibilización profesional y comienza a aislarme», añade en el escrito desvelado este viernes por 'El País'.
Tras su publicación, fuentes municipales han señalado a EFE que «la acusación de acoso laboral carece de consistencia», ya que «se produce en un contexto en el que la concejala pretendía compatibilizar cargos para percibir en torno a 90.000 euros anuales, frente a los 67.300 euros si optaba por uno solo, algo que incluso la oposición le exigía aclarar». «Presentar esto como acoso desvirtúa el concepto. Además, la acusación de acoso sexual es absolutamente falsa y no existe ni una sola prueba que la respalde», han apuntado estas fuentes.
En su relato de los hechos, la exconcejala también asegura que entre los testigos que pueden acreditar lo recién expuesto se encuentra el que fue «mano derecha y jefe de comunicación durante toda su candidatura y posteriormente jefe de Comunicación del Ayuntamiento», David Zamorano, que fue cesado por el alcalde. Fuentes municipales han afirmado que este testigo está «desacreditado y cesado por su situación judicial», ya que «está investigado por la UCO por haber recibido al menos 49 contratos presuntamente fraccionados otorgados por el anterior Gobierno del PSOE en Móstoles a su medio de comunicación».
«De hecho, el propio alcalde lo obligó a dimitir apenas dos meses después de nombrarle al conocerse esta situación. Su credibilidad es nula», han añadido estas fuentes, que han subrayado que su perfil «evidencia un claro sesgo político y falta de fiabilidad». La publicación de la querella se produce además después de que este jueves trascendiera que la Fiscalía ha enviado un escrito al juzgado en el que recayó la denuncia solicitándole que dé un «impulso procesal» a la causa y que «se proceda a dictar auto de incoación del procedimiento de diligencias previas».
Tras este escrito de la Fiscalía, fuentes municipales han indicado que «no existe ninguna novedad procesal» y que el alcalde «ni siquiera ha sido notificado ni tiene constancia formal de la supuesta denuncia». «Lo único conocido es una petición de la Fiscalía que, además de no implicar la apertura de diligencias, resulta claramente inusual en su planteamiento, por lo que sorprende su traslado interesado a la opinión pública», han agregado. Por último, el alcalde ha reiterado una vez más «su plena confianza en la justicia», aunque ha advertido que «se querellará contra todos aquellos que difundan informaciones falsas o vulneren su derecho al honor».