La exsecretaria general del PP María Dolores de Cospedal ha negado este jueves que hiciese «encargos» al excomisario José Villarejo, pero sí ha reconocido que le hacía «preguntas» sobre las filtraciones en prensa del sumario «secreto» que afectaba a la exalcaldesa de Valencia, Rita Barberá.
Cospedal ha declarado como testigo en la Audiencia Nacional en el juicio de la operación Kitchen, presuntamente orquestada desde el Ministerio del Interior para sustraer al extesorero del PP, Luis Bárcenas documentación comprometedora para cargos del partido. En respuesta a preguntas de la abogada del PSOE, Cospedal ha señalado que estas reuniones con Villarejo se produjeron todas en condición de secretaria general de los populares, y siempre a iniciativa del excomisario, de quien ha dicho que, según él, tenía «unas magníficas relaciones con la prensa».
«Además de una compañera de partido, Rita Barberá era una señora, y además era muy amiga mía. Yo tenía interés en saber cómo se estaban produciendo esas filtraciones, cuestión sobre la cual también opinó y negativamente de que se estuvieran produciendo el entonces ministro del Interior, el señor Pérez Rubalcaba. Yo quería saber cómo era eso. Y él (Villarejo) me decía que tenía posibilidad de acceder a la prensa, que era muy amigo de periodistas y me dijo que intentaría enterarse», ha sostenido Cospedal.
Además, ha deslizado que en el PP existía «la sospecha más que fundada» de que estaban siendo «espiados, seguidos u observados por alguien que tenía que ver con el Ministerio del Interior».
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