La economía española ha crecido un 0,6 % en el primer trimestre del año, dos décimas menos que en el cuarto trimestre de 2025, lastrada por la debilidad del sector exterior en un contexto de conflicto en Oriente Medio y volatilidad de los precios energéticos.
De acuerdo con los datos de contabilidad nacional publicados este jueves por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el crecimiento se ha sustentado en la demanda interna, que ha aportado 0,4 puntos, y en menor medida en la demanda externa (exportaciones e importaciones), que contribuyó con 0,2 puntos.
La formación bruta de capital fijo (inversión) se ha moderado 1,7 puntos en el primer trimestre, hasta el 0,4 %, y especialmente la inversión en vivienda, edificación y construcción, que aumentaba un 2,6 % en el cuarto trimestre y en el primero se ha frenado hasta el 0,1 %.
También se ha ralentizado el consumo de las familias, tres décimas, y sitúa su crecimiento en el 0,6 %, mientras que el gasto final de las administraciones públicas aumentó un 0,2 %, una tasa que se mantiene respecto al trimestre anterior, detalla el INE.
Las exportaciones han caído un 0,5 % y abandonan el terreno positivo del cuarto trimestre del ejercicio anterior, cuando crecieron un 0,7 %, mientras que también han descendido las importaciones, un 1,2 %, frente al crecimiento del 1,2 % del trimestre anterior.
El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha considerado en unas declaraciones remitidas a los medios que "la economía española mantiene el pulso de crecimiento en este arranque de año marcado por la guerra de Irán", con un PIB que acelera hasta el 2,7 % en términos interanuales.
Un ritmo con el que "seguimos liderando entre las principales economías de la Unión Europea", ha insistido Cuerpo, quien ha destacado el crecimiento "sólido y sostenido por dos grandes fortalezas: el consumo de los hogares y la inversión de nuestras empresas".
Crece la agricultura, se frena la construcción
Desde el punto de vista de la actividad, la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca ha sido el sector que más ha crecido, un 3,3 %, seguido de los servicios (0,7 %) y la industria (0,4 %), mientras que destaca la desaceleración de casi dos puntos de la construcción, que aumentó en los tres primeros meses del año un leve 0,1 % .
Dentro de la industria, la manufacturera avanzó el 0,5 % trimestral, mientras que dentro de los servicios los mayores crecimientos fueron las actividades profesionales, científicas y técnicas (2,1 %), las de comercio, transporte y hostelería (1,6 %) y las actividades artísticas y recreativas (1,2 %).
En sentido contrario, descendieron las actividades financieras y de seguros, un 2,8 %.
El PIB a precios corrientes alcanzó en el primer trimestre un nuevo máximo, al situarse en 437.308 millones de euros, lo que supone un aumento de 2.186 millones respecto al cuarto trimestre de 2025, detalla el INE.
El empleo de la economía, medido en horas trabajadas, bajó el 0,3 % trimestral, mientras que los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo aumentaron un 0,8 %.
En términos interanuales, las horas trabajadas crecen un 2,1 % este trimestre, una décima más que en el precedente, y los puestos equivalentes a tiempo completo lo hacen un 2,8 %, una tasa similar a la del cuarto trimestre de 2025.
Por el lado de las rentas, la remuneración de los asalariados subió el 0,8 % trimestral, mientras el excedente de explotación bruto (asimilable al margen de las empresas) creció un 1,5 %.
Respecto a la productividad por hora trabajada, creció el 1 % en un trimestre en el que los impuestos netos sobre la producción y las importaciones cayeron el 5 %.
El paro sube al 10,83% hasta marzo, su mayor alza en un primer trimestre desde 2013. FUENTE : EXPANSIÓN