El exministro de Transportes José Luis Ábalos ha negado este lunes en su declaración como acusado en el Tribunal Supremo que recibiera mordidas del empresario Víctor de Aldama y ha señalado que difiere de los 94.000 euros en diez años sin declarar que la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil le atribuye: «Es bastante menos».
«Víctor de Aldama --empresario y coacusado en el juicio-- el otro día me puso más millones. Yo estoy encantado, porque cuantos más millones me pongan, más es exigible la identificación y la localización de ese dinero», ha señalado en su intervención, de siete horas, y tras un tira y afloja con el fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, a cuenta de los atestados de la Guardia Civil.
El exministro ha lamentado que «en cada declaración aumentan los millones» que le atribuyen Aldama y los investigadores, y que él ha negado. «Decir que se me entregó en mano y delante de Koldo parece como muy grosero. Entiendo por qué y para qué se hace, pero ya le digo que no, no hay ninguna evidencia», ha manifestado.
Ábalos ha indicado que en 2020 le imputaron más de 14.000 euros «como ingresos en efectivo» de los cuales, según él, «7.600 corresponden al alquiler» de un piso por parte de Koldo García, su exasesor y tercer procesado, y 4.000 «de un alquiler vacacional para Joseba» García, el hermano de Koldo.
«La investigación empezó en el año 22, estamos en mayo de 2026. ¿Me quiere decir que en cuatro años no me han localizado cuentas, dinero, fondos? Solamente esto de los WhatsApps» del móvil de Koldo, ha declarado.
En este sentido, ha dicho que «se pueden ocultar 100.000, 200.000, 300.000», no así «millones». «Se pueden gastar también», ha replicado Luzón, a lo que Ábalos ha respondido «que no»: «Mire cómo yo he vivido y mire cuántas veces he salido del país».
«Todo lo que se me atribuye en esta causa son 94.800 euros son de origen desconocido. Esto es lo que se van a encontrar en diez años para el gran caso de corrupción de las mascarillas», ha ironizado, y ha apostillado: «No ha habido forma de encontrarme nada más. Y se pueden empeñar, no van a encontrar nada». «He hecho las cuentas y sale bastante menos. Si hubiera dinero, aflora», ha añadido.
«Control» de los gastos
El exministro ha asegurado que su exasesor «asumía el control del gasto» y «recogía los tickets», salvo que no le acompañara a algún desplazamiento y él lo pasaba directamente a su secretaria en el PSOE: «La mayoría los adelantaba Koldo y yo aparecía formalmente».
Dicho eso, ha admitido que Koldo le adelantaba gastos que, «por su propia naturaleza y singularidad», no quería que conociera su exmujer, y que se ofrecía para «hacer la vida más fácil, más cómoda».
Asimismo, ha indicado que el PSOE «siempre» le reintegró en dinero en metálico sus gastos anticipados hasta 2021, cuando empezaron a hacerlo por transferencia bancaria, a lo que ha añadido que nunca recibió un billete de 500 euros, al contrario que Koldo.
«Se ve con claridad en informe de la UCO como recibo dos transferencias del PSOE y tal cual las recibo, se las reenvío a Koldo. En total, 23.000 euros que yo le transferí», ha agregado.
Y en lo que respecta a los «folios» que recibía y que los investigadores apuntaron que podrían ser billetes, Ábalos ha remarcado que «son folios de verdad» porque tiene «esa cultura del papel» y se los llevaban sus escoltas y chóferes.
«No hubo nota de prensa»
Otro de los extremos que se están enjuiciando es si hubo una nota de prensa sobre el préstamo a Air Europa en verano de 2020 a cambio de una presunta dádiva, en este caso unas vacaciones en una casa de Marbella (Málaga).
El exministro ha recordado que le «apremiaban para realizar algún tipo de manifestación» de la SEPI, el órgano que se iba a encargar de gestionar el préstamo.
«Lo que querían es un pronunciamiento mucho más claro, mucho más rotundo por parte de quien tenía que proceder al préstamo, en este caso la SEPI y que todo lo demás les pareció insuficiente y decepcionante», ha explicado.
Así, ha dicho que «no hubo nota de prensa, comunicado ni nota informativa», sino que se trató de un «borrador elaborado» por el exsecretario de Estado de Transportes Pedro Saura --y al que Ábalos «no» se opuso-- para mandarlo a medios, «lo que se llaman fuentes».
Vacaciones en Marbella
La situación económica de la aerolínea era «un hecho que afecta al país, que tiene mucho interés, y había mucha reclamación mediática», ha manifestado, y ha ratificado su decisión de considerar a Air Europa como estratégica: «La aviación civil internacional es un sector estratégico y Air Europa, que valía mil millones antes del coronavirus, pasó a no valer».
Sobre la casa de Marbella, conocida como Villa Parra, Ábalos ha dicho que tuvo «un problema de daños que iba más allá» de lo que le cubría el seguro. Lo único que ha dicho que aceptó «fue la compensación de los gastos por los daños producidos».
Esas vacaciones consistieron en una «reunión» familiar después de varios meses sin verse por el confinamiento y que la casa se pagó entre todos, ha declarado.
Por este motivo ha respondido que «no» cuando el fiscal le ha preguntado si conocía cuál era el precio exacto de la finca. «Unos 6.000. Yo pagaría 1.500, por ahí», ha dicho.
Quejas ante el Ministerio de Interior
A preguntas de la abogada de Koldo, el exsecretario de Organización del PSOE ha recordado que preguntó al Ministerio del Interior por diligencias de la UCO en su opinión fraudulentas porque se realizaron cuando aún tenía aforamiento como diputado en el Congreso.
«Yo era presidente de la Comisión de Interior del Congreso, no era un mero diputado, era de Interior», ha dicho Ábalos, quejándose de que hicieran consultas en bases de datos policiales y «vigilancias» en la puerta de su casa para comprobar sus «movimientos» en una fase, ha dicho, en la que la investigación se centraba en su exasesor.
En su condición de diputado, según ha afirmado, hizo unas preguntas a Interior para saber si había sido objeto de consulta de datos, y ha lamentado que la respuesta del departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska fue «muy elusiva»: «Fue que la Policía Judicial actúa siempre bajo mandato judicial; es obvio, faltaría más, pero nunca tuve ninguna respuesta, me tropecé con un muro».
Ábalos también ha mencionado los mensajes en 2020, anteriores a la denuncia del PP que inició el 'caso Koldo' en 2022, a través de WhatsApp entre un capitán de la UCO, Juan Vicente Bonilla, y un empresario imputado en una causa de hidrocarburos mostrando interés por información sobre «Koldo el del PSOE» y, según ha recordado el exministro, animando a «ir a por los de arriba».
El vídeo
En esta línea, el exministro de Transportes ha lamentado que no ha tenido acceso a un disco duro de su propiedad que fue incautado en casa del exasesor, pese a haberlo pedido al juez que instruye el 'caso Koldo' en la Audiencia Nacional.
«Cuando yo voy a declarar como investigado, previamente aparece una información atribuyéndome un chalet en Perú valorado en un millón y medio. Esta filtración deriva de ese disco duro», ha indicado.
Por ello, busca «tener la posibilidad y la oportunidad» de que se le diga cuándo se ha aperturado esa unidad de memoria «para poder saber si realmente se ha manipulado o no».
«Por ejemplo, en la intervención de mi domicilio, en junio, se llevaron unos 'pendrives' y un máster de un vídeo que solo yo y el presidente del Gobierno tienen. Y ha sido publicado. Es sobre el Comité Federal de Octubre de 2016 del PSOE», ha mencionado.
Y pensábamos que Torrente era de derechas 🤣