El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha emplazado a la rueda de prensa que ofrecerá este miércoles en Roma tras reunirse con el papa en el Vaticano, para comentar la situación del exjefe del Ejecutivo José Luis Rodríguez Zapatero después de los datos que se van conociendo de la investigación judicial contra él. La comparecencia en Roma será el momento elegido para dar explicaciones públicas.
Sánchez ha llegado este martes a Roma para protagonizar una agenda de dos días que en su primera jornada incluye su participación en un acto en la sede de la organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO). El viaje oficial a Italia marca una agenda internacional intensa en plena actualidad política.
A su llegada a este acto, los periodistas le han planteado si mantiene su apoyo a Zapatero tras las últimas noticias que se están conociendo sobre el sumario de la investigación de la Audiencia Nacional en el caso de la aerolínea Plus Ultra. El jefe del Ejecutivo ha evitado pronunciarse de forma directa ante las preguntas de los medios.
El presidente del Gobierno se ha limitado a señalar que mañana habrá ocasión para hablar con motivo de la rueda de prensa que está prevista en la embajada de España ante la Santa Sede. La respuesta de Sánchez ha sido aplazar cualquier valoración pública hasta su comparecencia oficial.
Sánchez solo se ha referido públicamente hasta ahora a la situación de Zapatero en la sesión de control al Gobierno en el Congreso el pasado miércoles, donde en respuesta a una pregunta del líder de PP, Alberto Núñez Feijóo, expresó todo su apoyo al expresidente. El respaldo previo a Zapatero se produjo en un debate parlamentario reciente.
El Ejecutivo ha insistido en que no había pruebas documentales de los hechos que se le imputan a Zapatero, que ha sido citado a declarar los días 17 y 18 de junio en la Audiencia Nacional aunque este martes ha pedido el aplazamiento de esa comparecencia. La posición oficial se basa en la falta de pruebas documentales, según Moncloa.
En la rueda de prensa de mañana, Sánchez podrá expresar también su posición ante la presión de algunos de sus socios de investidura, como el PNV y Coalición Canaria, para que convoque elecciones, una petición que ha secundado el expresidente Felipe González. La cita en Roma se produce en un contexto de presión política creciente sobre el Ejecutivo.
Ante ello, el Gobierno ha expresado su respeto por todas las opiniones aunque no las comparta. El Ejecutivo mantiene una postura de respeto institucional ante las críticas de sus socios y de otras figuras políticas.
Sánchez tendrá oportunidad asimismo de expresar su opinión ante la decisión hecha pública este martes por el juez Juan Carlos Peinado de citar el próximo 9 de junio a su esposa, Begoña Gómez, para la audiencia previa de cara al posible juicio con jurado por varios delitos que está investigando. La situación judicial añade un nuevo elemento de tensión política y mediática.
Una investigación que Sánchez ha asegurado en todo momento que el tiempo demostrará que quedará en nada. El presidente mantiene su confianza en que las causas judiciales no prosperarán.
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