Pudo ser una auténtica tragedia pero el suceso acabó en una serie de daños materiales de consideración este martes, sobre las 10.45 de la mañana, en Es Castell. Una furgoneta Nissan de una empresa de jardinería recorrió unos 50 metros sin frenos en la calle Sant Cristófol, cruzó la calle Fàbregues, arrancó la pasarela, una farola y otras piezas de mobiliario urbano en las escaleras que conducen al paseo para acabar impactando contra el muro y precipitarse desde una altura de unos 9 metros y caer en la misma entrada del popular bar Es Cau, en Cala Corb.
Milagrosamente, en todo su recorrido y en la caída final sobre la cala, la furgoneta no encontró a nadie a su paso y finalizó su terrorífico recorrido en la cala donde había algunos operarios de Autoridad Portuaria pero ninguno en la zona donde se precipitó el vehículo pesado. El vehículo, claro está, quedó irrecuperable aunque afortunadamente para su propietario, dispone de seguro a todo riesgo.
De inmediato acudieron al lugar del suceso efectivos de la Policía Local de Es Castell, el alcalde, Lluís Camps, y el delegado de Autoridad Portuaria, Vicent Fullana. Poco después lo hicieron los efectivos de bomberos que acabaron de acordonar la zona y regresaron la furgoneta a su posición normal para que pudiera ser retirada por la grúa.
Cala Corb se llenó de curiosos y vecinos para presenciar los efectos del accidente mientras un policía local impedía el acceso a la cala donde se encontraba la furgoneta y cerraban el tramo del paseo por el que había pasado el vehículo.
«Me salvé por poco»
Un operario de una obra de pisos de la calle Sant Cristóbal relata que «he visto pasar la furgoneta a mi lado, a cierta velocidad, pero no me he dado cuenta de que iba sin conductor», explicó a este diario. Luego, con el estruendo que provocó al arrollar la pasarela, una farola y el tramo del muro, «ya me imaginé qué había sucedido; me salvé por poco».
El seguro, tiene la ITV al día, no a la espera que me llamen. Pues entonces no nos hacemos cargo…