Joaquín Prat ha advertido públicamente sobre los peligros de las compras por internet, especialmente a través de redes sociales, después de convertirse en víctima de una estafa digital. El presentador de 'El tiempo justo', el programa vespertino de Telecinco, compartió su experiencia personal para concienciar a la audiencia sobre los riesgos del comercio electrónico en plataformas como Instagram y Facebook. El comunicador relató con detalle el incidente que sufrió: «Me mandaron un producto que no tenía nada que ver con el que había pedido. Y era también un anuncio de Instagram. Pero luego utilizaron los datos de mi tarjeta de crédito para hacerme cargos en Ebay».
Esta experiencia le llevó a utilizar su plataforma mediática para alertar sobre prácticas fraudulentas que afectan a miles de consumidores españoles, particularmente durante periodos de alta actividad comercial como las compras navideñas. La confesión del comunicador se produce en un momento en el que las autoridades policiales han intensificado las campañas de prevención. Las Fuerzas de Seguridad del Estado recomiendan extremar la precaución al realizar transacciones económicas a través de redes sociales, donde los controles de seguridad resultan menos rigurosos que en plataformas de comercio electrónico consolidadas.
Especialmente preocupante resulta el método de pago por transferencia bancaria directa, que dificulta enormemente la recuperación del dinero en caso de fraude. Joaquín Prat aprovechó su testimonio para lanzar un mensaje a los consumidores españoles, instándoles a adoptar medidas de seguridad básicas antes de realizar cualquier compra online. Entre las principales recomendaciones destacan verificar siempre la autenticidad de las páginas web, comprobar que dispongan de certificados de seguridad y revisar opiniones de otros usuarios sobre el vendedor.
Las estadísticas policiales reflejan un incremento sostenido de las denuncias por estafas relacionadas con el comercio electrónico. La suplantación de identidad bancaria y el uso fraudulento de tarjetas de crédito constituyen las modalidades delictivas más frecuentes. Instagram y Facebook se han convertido en terreno fértil para los ciberdelincuentes, quienes aprovechan la inmediatez y la apariencia de cercanía de estas plataformas para generar confianza en potenciales compradores. Los anuncios publicitarios fraudulentos suelen presentar fotografías atractivas de productos, descripciones convincentes y precios competitivos que resultan difíciles de rechazar para usuarios poco precavidos.
La mecánica del fraude sigue patrones similares: una vez realizado el pago, el comprador recibe un producto diferente al solicitado, de calidad muy inferior, o directamente no recibe nada. Pero el verdadero peligro surge cuando los estafadores utilizan los datos bancarios facilitados para realizar cargos adicionales no autorizados en otras plataformas de comercio electrónico, tal como experimentó Joaquín Prat con los cobros en Ebay. Los expertos en ciberseguridad aconsejan utilizar métodos de pago seguros que ofrezcan protección al comprador, como tarjetas virtuales de un solo uso, sistemas de pago con garantía de reembolso o plataformas que actúen como intermediarios entre comprador y vendedor.
PayPal, Bizum con protección o las pasarelas de pago oficiales de grandes marketplaces proporcionan capas adicionales de seguridad frente a operaciones fraudulentas. Las autoridades insisten en la importancia de denunciar inmediatamente cualquier fraude detectado ante las Fuerzas de Seguridad del Estado. La Policía Nacional y la Guardia Civil disponen de unidades especializadas en delitos telemáticos que investigan este tipo de casos. Además, resulta fundamental contactar con la entidad bancaria para bloquear la tarjeta afectada y evitar cargos adicionales no autorizados.
Los consumidores deben conservar todas las pruebas del fraude: capturas de pantalla del anuncio, conversaciones mantenidas con el vendedor, justificantes de pago y cualquier comunicación relacionada con la transacción. Esta documentación resulta esencial para la investigación policial y para reclamar ante la entidad financiera la devolución de las cantidades sustraídas fraudulentamente. Organizaciones de consumidores como OCU o FACUA ofrecen asesoramiento gratuito a víctimas de estafas online y pueden intermediar en reclamaciones ante empresas y plataformas digitales. En casos de especial gravedad económica, conviene consultar con un abogado especializado en derecho digital para valorar acciones legales complementarias a la denuncia policial.