El testimonio de un cocinero gallego ha generado gran interés en redes sociales al poner cifras a las desigualdades laborales dentro del sector de la hostelería en España. En una entrevista difundida en TikTok por la cuenta @talentmatch.es, el profesional —especializado en cocina japonesa— compara su experiencia en Galicia y en Baleares, destacando no solo la diferencia de ingresos, sino también las dificultades asociadas al acceso a la vivienda.
Según explica, los sueldos en las islas pueden situarse en torno a los 2.000 euros mensuales, mientras que en Galicia rondan los 1.300. Esta brecha, de aproximadamente 700 euros, influye de forma directa en la movilidad de los trabajadores y en la elección del lugar de empleo dentro del mismo ámbito profesional.
No obstante, el mayor nivel retributivo en Baleares no implica necesariamente mejores condiciones de vida. El cocinero subraya que el encarecimiento general, especialmente en el mercado inmobiliario, reduce de forma considerable la capacidad adquisitiva. A su juicio, una persona que viva de forma independiente en Mallorca necesita superar los 2.500 euros mensuales para afrontar los gastos con cierta estabilidad.
Esta situación empuja a muchos empleados a compartir vivienda, una opción que el entrevistado cuestiona al considerar que no garantiza unas condiciones adecuadas. En su reflexión final, el chef vincula su experiencia con un problema más amplio, aludiendo a la dificultad de acceder a una vivienda en condiciones dignas, una realidad que, según apunta, afecta a distintos sectores laborales en varias zonas del país.
Es un círculo vicioso. No hay vivienda, y la que hay es a precio de lujo. Y por ello, cada vez menos gente puede permitirse vivir aquí. Los empresarios dan salarios más altos porque no les queda más remedio para intentar conseguir trabajadores, pero ni así se puede permitir uno vivir aquí con dignidad. Hasta que esto no explote, mal panorama.