«Habrá casos de ébola en España, pero el riesgo de epidemia es muy bajo», declara el especialista en Salud Pública y Medicina Preventiva Joan Carles March; que insiste en que no se puede comparar con la COVID-19. Sin embargo, la preocupación ciudadana es creciente, ya que esta enfermedad se extiende por la República Democrática del Congo (RDC). Médicos Sin Fronteras (MSF) ha alertado que los centros sanitarios de la provincia de Ituri, en el este de la RDC y epicentro de la epidemia, se encuentran «repletos» de casos sospechosos.
Aunque nos adentramos en una época en la que los viajes son más frecuentes y, por tanto, la circulación de los virus, March lanza un mensaje de tranquilidad e insiste en que no estamos a las puertas de una nueva pandemia. Esto se debe a que «el ébola no se transmite por el aire como la gripe o la COVID. Además, requiere contacto directo con fluidos corporales de una persona infectada y con síntomas. También es importante tener en cuenta que los sistemas sanitarios europeos tienen protocolos de aislamiento, rastreo y diagnóstico rápido».
«Ahora mismo hay un brote importante en República Democrática del Congo y también casos en Uganda, lo que llevó a la OMS a declarar una emergencia sanitaria internacional, pero eso no quiere decir que estemos ante una epidemia y, mucho menos, ante una pandemia», asevera.
España ya tuvo en 2014 un caso de contagio de ébola dentro del país relacionado con un misionero repatriado, pero se controló sin convertirse en un brote grande
El prestigioso experto recuerda que «España ya tuvo en 2014 un caso de contagio de ébola dentro del país relacionado con un misionero repatriado, pero se controló sin convertirse en un brote grande. Desde entonces, los protocolos se reforzaron mucho».
El ébola puede ser mortal: estos son sus síntomas
March explica que «la enfermedad por el virus del ébola puede ser mortal, aunque la supervivencia ha mejorado mucho con diagnóstico precoz y cuidados adecuados. La tasa de mortalidad varía según la variante del virus, el acceso sanitario y la rapidez del tratamiento. En algunos brotes históricos superó el 50 %, aunque en otros fue bastante menor gracias a mejores medidas médicas».
Preguntado por los síntomas, el especialista en Salud Pública responde que suelen aparecer entre 2 y 21 días después del contagio. Al inicio puede parecer una gripe fuerte, ya que los síntomas más frecuentes son fiebre alta, cansancio intenso, dolor muscular, dolor de cabeza y de garganta. Posteriormente, pueden producirse vómitos, diarrea, dolor abdominal, erupciones cutáneas, alteraciones hepáticas y renales y hemorragias internas o externas. «Como los síntomas iniciales se parecen a otras enfermedades tropicales, como la malaria o la fiebre tifoidea, el contexto epidemiológico y los antecedentes de viaje son muy importantes», resalta.
El diagnóstico se realiza mediante pruebas de laboratorio especializadas. Las más destacadas son PCR para detectar el virus, análisis de sangre y pruebas de antígenos o anticuerpos. March expone que el virus se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados. «El virus del ébola no se propaga a través de pequeñas gotitas que permanecen en el aire después de que una persona infectada tose o estornuda», puntualiza.
Yo lo que diga Fernando Simón...