Empezar un artículo con un «spolier» puede no ser lo más adecuado, pero no tiene porqué ser más interesante invertir en diciembre, de igual manera que no lo es vender en mayo o agosto.
Realmente, la segunda opción, estadísticamente, es peor, pero el motivo no es de estacionalidad: las bolsas suben la mayoría de meses y por lo tanto las estrategias de «estar fuera» siempre son más peligrosas. Si hablamos de estadísticas, el mercado con más datos es el americano. Yardeni Research ha hecho un estudio mensual desde 1928 hasta noviembre de 2025 y la conclusión es que diciembre es un buen mes. De hecho, la mayoría de los diciembres son positivos con un promedio de subidas del 1,27% durante estos años, pero no es el mejor mes del año.
Concretamente, es el tercero tras julio (curiosamente mes que pertenece al periodo «Sell in May and go away) y abril, pero por delante de enero. Si buscamos un plazo más corto y una bolsa más global, las conclusiones son similares. La rentabilidad promedio de los últimos 20 años del MSCI World (bolsa mundial) es del 0,98%. En este caso sería el cuarto mejor: siguen liderando julio y abril, pero en este periodo le adelanta noviembre. En cualquier caso, es estadísticamente un buen mes, y siempre se buscan motivos para ver porqué es así.
Ni mucho menos es posible el «maquillaje» que se dice que hacen los gestores para que la foto salga bonita a final de año (es inviable), ni creo que las aportaciones de última hora a planes de pensiones tengan un peso suficiente, ni tampoco el efecto de la operativa para reducir la factura fiscal. En cualquier caso, aunque la historia ayuda porque se repite con cierta frecuencia, lo importante para el inversor es saber qué puede pasar este diciembre. Y el plazo es demasiado corto para poder dar una respuesta y diciembre siempre es un mes más corto que los demás por los festivos navideños.
Este año, en la mayoría de bolsas, tenemos solo media sesión los días 24 y 31 y, además, está cerrado los días 25 y 26 (EEUU sí abre el 26) con lo que diciembre solo celebra 19 sesiones completas, aunque en pocos días se pueden concentrar muchas cosas. Algunas, ya han pasado como la reunión de este mismo miércoles de la Reserva Federal Americana y algunos resultados empresariales que quedaban pendientes como los de Oracle, o Broadcom esta semana o Inditex la pasada. Pero todavía quedan noticias por conocer antes de final de año y los bancos centrales cobrarán protagonismo: ¿Cómo se tomarán los inversores la posible subida de tipos en Japón el día 19? ¿Christine Lagarde en la reunión del BCE del día anterior hará estimaciones de bajadas, o subidas de tipos para 2026? ¿Cómo se interpretarán los datos macro que llegan, principalmente en EEUU donde todavía nos llegan con algo de retraso? Demasiadas preguntas, a las que podemos incorporar varias sobre sectores concretos, por supuesto con la IA y su evolución encima de la mesa, para ver si estos días que quedan de año serán buenos. Pero no es tan importante: la inversión debe tomarse a largo plazo, partiendo de la base que a corto también sube la bolsa, pero sin pretensiones de «juga a adivino».