Ya el año pasado la bolsa coreana batió todos los registros, puesto que ganó en un solo año un 75,63%. Y este año sigue haciendo máximos históricos día tras día y ya sube casi un 30% en lo poco que llevamos de 2026. Es verdad que hay algo de trampa en la subida del Kospi coreano ya que casi la mitad de su evolución depende de dos acciones: Samsung Electronics y SK hynix. A Samsung seguramente la conoce todo el mundo por sus dispositivos móviles, pero también fabrica piezas para otras empresas. Puede resultar curioso viendo la competencia en el mercado de teléfonos entre Samsung y iPhones, pero la coreana vende pantallas, memorias y chips a Apple para sus iPhones.
SK hynix es menos conocida por su nombre aunque es un gran fabricante de memorias y otros dispositivos semiconductores. Es decir, la mitad de esa rentabilidad del Kospi es gracias a estas dos empresas tan ligadas a la tecnología y la IA. La concentración es tan alta que las tres siguientes, Hyunday, KB Financial Group y Hanwha Aerospace suman entre las tres menos de un 7% del índice.
Otro de los ganadores este año es el Bovespa brasileño, es verdad que el año pasado no fue el mejor de los emergentes, aunque al 15% de este 2026 hay que sumarle un 33,95% del año pasado.
En este caso la concentración es menor pero sí tiene tres sectores que destacan sobre el resto:
Mineras de oro, todos sabemos cómo se ha multiplicado su precio, energéticas, otro sector que ha dado alegrías y bancos. Este último caso es diferente al de la banca europea: está volviendo la confianza en su economía y estas empresas son las primeras en notarlo.
Como es normal, son las dos únicas bolsas que este 2025 están por encima del 10% (ya veremos la semana que viene cómo han cerrado enero) pero otras emergentes también están continuando con las subidas del año pasado. Las chinas son un claro ejemplo, tanto la continental como la de Hong Kong están subiendo fuertemente a pesar de la debilidad de su economía y del frente que tienen abierto con EEUU en el plano comercial. Diferente es la bolsa de Taiwán, fuente de tensiones geopolíticas por habitar en la isla Taiwán Semiconductor y otras empresas tecnológicas y precisamente son éstas las que han provocado las subidas en su índice bursátil.
Sin embargo, las bolsas emergentes suelen estar poco presentes en las carteras de los inversores, y más ahora que los índices pasivos están tan de moda, quedándose muchos inversores en MSCI World (que no incorpora emergentes) y S&P. También es cierto que el desconocimiento sobre estas economías, sus empresas, incluso sus costumbres dificulta más la inversión de pequeños inversores. Una gran opción es invertir vía fondos de inversión, y si se quiere controlar el riesgo de un país concreto se puede hacer vía fondos globales de emergentes. Se pueden usar tanto fondos activos, mejor si la gestora es grande y tiene analistas y/o gestores en varios de esos países, o fondos pasivos indexados al MSCI Emerging Markets. Este índice sobrepondera mucho Asia, entre China, Taiwán, Corea e India pesan más del 75% en la cartera, dejando para Brasil «solo» un 4,66.