Nerea Martín es una mujer de 30 años que nació en Palma y ha vivido toda su vida aquí. Se casó hace unos años con su marido, con quien tiene tres hijos. Sin embargo, tiene dos parejas de hecho con otras personas, aunque ella lo desconocía hasta hace unos meses.
En agosto del 2024, Nerea planeaba irse de viaje a Portaventura con su familia. Su vuelo salía el día 22, pero dos días antes se percató de que no tenía su DNI. En una primer momento no le dio importancia, pensó que simplemente lo había perdido y fue a renovarlo a la Policía Nacional.
Los meses pasaron y todo parecía normal. Sin embargo, en enero recibió una llamada extraña. Su madre le preguntó si ella ya estaba casada oficialmente, lo que la desconcertó. Su progenitora le dijo que una familiar le había confesado haberle robado su DNI, y haberlo vendido para usos ilícitos.
Nerea se sorprendió y trató de ver qué uso podrían haberle a su documento: «Yo y mi marido empezamos a buscar deudas. Encontramos una en Movistar en la que me habían dado de alta de fibra, televisión, un móvil...Todo en la casa de la que me robó el DNI. Me quedó una deuda con la compañía».
Pese a que finalmente pudieron solucionarlo, se llevaron el primer susto, aunque lo que estaba por venir iba a darles muchos más problemas, puesto que la víctima se enteró de que no estaba empadronada en Palma, sino en Barcelona: «Con la tarjeta ciudadana miré y me decía que no estaba inscrita en Palma. Fui al ayuntamiento más cercano, pedí un histórico y me dijeron que estoy empadronada en Barcelona desde el 16 de agosto del 2024, dándome de baja en Palma».
La víctima se enteró de lo sucedido a principios de enero, y volvió a cambiar su lugar de empadronamiento a Palma rápidamente. La situación le preocupaba mucho, porque en ese entonces estaba embarazada, y sabía que al hijo se le registra automáticamente en el lugar donde está empadronada la madre.
Denunció lo ocurrido y creyó que «la pesadilla» había terminado, pero a los meses recibió una llamada de la Policía de Tarragona, informándole de que tenía una pareja de hecho. En realidad, cuando fue a un notario, vio que tenía dos. Los sospechosos se aprovecharon de su DNI para hacer parejas de hecho fraudulentas, probablemente por los beneficios para un extranjero de estar casado con una persona española.
Poco después, se enteró de que de nuevo le habían censado en Barcelona, y tuvo serios problemas para empadronarse de nuevo en Palma: «Me quitan el empadronamiento cuando les da la gana, me registran en Barcelona y luego me ponen muchas pegas para empadronarme de nuevo en Mallorca», aseguró la perjudicada.
Afortunadamente, lograron empadronarla de nuevo en la Isla cinco días antes de que naciese su hijo. Sin embargo, sigue teniendo el problema de las parejas de hecho, que aún no se ha solucionado, y está a la espera de que un juez «lo anule todo». Nerea zanjó diciendo sentirse «en un cuarto sin salida», y completamente «expuesta» y con miedo porque, por ejemplo, ha perdido la antigüedad de su empadronamiento, lo que le impide solicitar la familia numerosa.
MallorquiComparant sa teva edat i sa meva, tens molts de números per esser es nin. Ja fas feina, encara estudies o ni una cosa ni s'altra? Menges calent? Per mèrit propi o des progenitors?