El pasado 4 de agosto, con la muerte el año anterior del joven Guiem Comamala arrollado por una lancha en Cala Bona todavía muy presente, el Govern presentó el nuevo Servicio de Vigilancia del Litoral, para intentar controlar los excesos en playas y calas. Se trataba de 22 nuevas lanchas y algunas de ellas habían llegado el mes anterior. Casi cuatro meses después, sin embargo, Ultima Hora ha confirmado que la flota está inoperativa por un trámite de Capitanía Marítima, que depende del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
Fuentes de la Conselleria del Mar han reconocido que el nuevo Servicio Marítimo no se ha podido poner en marcha por este motivo, aunque han señalado que «desde que llegaron se ha ido complementando todo el papeleo necesario, las matriculaciones, los seguros, el equipamiento y las revisiones técnicas». Sin embargo, «siguen pendientes de despacho» por parte de la Capitanía.
Las mismas fuentes han añadido que «en cualquier caso, esto no ha frenado el trabajo del Govern, que ha seguido realizando tareas de inspección y control del litoral con drones y con otras embarcaciones del propio ejecutivo, además de mantener la coordinación con el resto de administraciones. En cuanto Capitanía cierre los trámites, las barcas se incorporarán al servicio». Este periódico también se ha puesto en contacto con el Ministerio de Transportes, en Madrid, pero de momento no se ha facilitado su versión de los hechos.
Durante 2024, sobre todo a raíz del atropello mortal de Cala Bona, por parte de un millonario alemán que supuestamente navegaba con su yate a una velocidad temeraria, arreciaron las críticas por los desmanes en la costa mallorquina. La Guardia Civil, a través de su Servicio Marítimo, cuenta con diversas embarcaciones, pero éstas no eran suficientes para cubrir las necesidades diarias, sobre todo en verano.
En playas como Es Carbó, en la Colònia de Sant Jordi; o en Illetes, por citar solo dos ejemplos, el descontrol era absoluto y los usuarios se quejaban amargamente de que yates, motos acuáticas y barcos invadían la zona de baño, a pesar de que estaba perfectamente delimitada. De esta forma, ponían en riesgo muchas vidas. Este verano, las cosas no han cambiado. De hecho, en la playa de Es Carbó el caos ha sido todavía mayor y los afectados han lamentado que la Guardia Civil «ni aparece por aquí para multar a los infractores».
En este contexto, desde el Govern se anunció la creación de un nuevo Servicio de Vigilancia del Litoral, con una flota de 22 embarcaciones, la mayoría de ellas lanchas rápidas. El 4 de agosto, la propia presidenta Marga Prohens ofreció una rueda de prensa en la que presentó las primeras barcas que habían llegado días antes, en concreto a finales de julio. El conseller de Turismo, Cultura y Deportes, Jaume Bauzá; el director general de Puertos y Transporte Marítimo, Antoni Mercant, y el gerente de Ports IB, Francisco Villalonga, estuvieron presentes en el acto.
El nuevo servicio, impulsado por Puertos de las Illes Balears (Ports IB), contemplaba la puesta en marcha de una flota de 22 embarcaciones, divididas en dos grupos de actuación diferenciados. Diez embarcaciones se van a destinar a labores de vigilancia, inspección y control en las aguas costeras de todas las islas.
Estas unidades centrarán sus esfuerzos «especialmente en el seguimiento del sector náutico y recreativo, y operarán en función de las necesidades de cada zona para garantizar una cobertura eficiente». Inicialmente, estarán asignadas a los puertos de Andratx, Sóller, Pollença, Cala Rajada, Porto Cristo y Colònia de Sant Jordi, en Mallorca; Ciutadella y Maó, en Menorca, y Sant Antoni de Portmany, en Eivissa. No obstante, estaba previsto que pudieran operar desde cualquier otro punto, según las necesidades del servicio.
El servicio se completó con doce embarcaciones adicionales destinadas a los puertos de gestión directa de Ports IB. Estas unidades prestarán apoyo a las operaciones internas y agilizarán la respuesta a las necesidades operativas de los puertos, garantizando una gestión más eficiente y coordinada.
Para asegurar el correcto funcionamiento de la nueva unidad.
El Consell de Govern aprobó la creación de quince nuevas plazas en Ports IB, así como una plaza de jefe de Servicio. Ahora, casi cuatro meses después de la llegada de las primeras lanchas, la Unidad aún no ha podido estrenarse por un trámite que debe validar la Capitanía Marítima.
xxxRajoy hizo lo que pudo para tratar de arreglar el desbarajuste que había dejado Mr Bean que de tonto sólo tiene la cara, si no pregúntenle a Maduro.