El fue consejero de Sanidad del País Vasco y asesor de Barack Obama, Rafael Bengoa advierte sobre el avance del seguro privado y el desvío de dinero público hacia empresas sanitarias con ánimo de lucro que, según señala, puede romper el modelo universal construido en el país durante cuatro décadas. «Si nos movemos hacia una privatización con fin de lucro, ya estamos abandonando el modelo que hemos tenido desde la Ley General de Sanidad» sostiene, al tiempo que sentencia que con este ritmo «en cinco años puede haber un sistema sanitario de ricos y otro de pobres. No en todo el país».
Auge de los seguros privados
A su vez, frente a los retos del sistema público como son el envejecimiento, la cronicidad y la presión asistencial expresa que hay que «tener una visión explícita de hacia dónde queremos ir como sistema, devolverles a los profesionales licencia para innovar a nivel local y dejar de hacer cosas que no aportan valor y supone un gasto innecesario». Y para que el sistema sanitario funcione agrega que hay que «proteger el sistema público y universal» que «está en riesgo porque hay comunidades que han decidido un modelo hacia las privadas», asegura.
El crecimiento del seguro privado explica que se debe a una reacción social tras la pandemia, pues «la gente no quiere esperar». No obstante sí cree que desde el Gobierno se tiene que reforzar la pública y añade que si hay que recurrir a recursos externos para aliviar listas de espera insiste en que se haga «con entidades sin ánimo de lucro».
Más allá de este análisis, el ex consejero de Salud, con motivo de las II Jornada de Atención a las Personas con Enfermedades Crónicas que tuvieron lugar ayer en Son Llàtzer, sitúa otro desafío actual: «las demografía y las consecuentes enfermedades crónicas van a aumentar un 20% la presión sobre el sistema de salud», una cifra que como afirma «no se había dado en la historia». Asimismo, advierte que la organización actual «no está completamente preparada».
En cuanto a las cifras de cronicidad señala que «un 40% de la población de esta ciudad tiene una enfermedad crónica y un 10% tiene varias». La razón, tal y como afirma Bengoa, se encuentra en la ausencia de políticas preventivas y advierte de las consecuencias de los hábitos adquiridos «consumimos más grasas saturadas y hacemos poco ejercicio y seguimos fumando».
Además, como consecuencia alerta del crecimiento del cáncer de colon e intestinal entre los jóvenes «algo que no pasaba en generaciones anteriores», declara. Por ello, reclama una mayor intervención no solo por parte de los individuos, sino también del Gobierno sobre las ofertas «aplastantes» de los supermercados.
Dudo, luego existoVas al hospital y dime cuántas nacionalidades son