Cuatro alumnos de segundo de Bachillerato de un instituto público de Calvià han sido expulsados del centro por haber acosado de forma continuada a un compañero por ser homosexual, según ha podido saber este diario y confirman desde la Conselleria d’Educació. Los agresores se burlaban de su orientación sexual y, en cuanto se detectó esta situación, el centro activó el protocolo de bullying y se procedió a ejecutar un expediente disciplinario que se ha materializado en la expulsión. Desde el instituto, sin embargo, no han querido hacer declaraciones sobre el tema.
Responsables de la Conselleria d’Educació se han reunido esta semana con la familia de la víctima y también la de los agresores para abordar este asunto con el fin de acompañar y conducir al equipo directivo. Así lo establece el protocolo de intervención balear, que para determinar con seguridad que se cometió acoso se incluye la elaboración de un sociograma. Se trata de una representación gráfica que muestra las relaciones sociales dentro de un grupo, identificando patrones, líderes, personas aisladas y lazos de amistad o conflicto. Tras hacerlo, se confirmó que los cuatro jóvenes se burlaban continuamente de la víctima.
La situación ocurrida en este instituto es algo particular porque se ha producido entre estudiantes de segundo de Bachillerato, es decir, entre adolescentes que casi han cumplido la mayoría de edad, cuando estas actitudes tienden a ocurrir entre alumnos más jóvenes, especialmente en los primeros años de la ESO.
La prevalencia del acoso escolar es mayor entre los alumnos de 11 y 12 años, y afecta por igual a chicas y chicos, si bien ellos sufren con mayor frecuencia acoso individual (66,6 %), según un informe publicado en octubre por la Fundación ANAR, que ayuda a jóvenes que sufren cualquier vulneración de sus derechos. En cambio, ellas presentan mayor vulnerabilidad en los casos mixtos de acoso presencial y online (52,9 %).
El 12,3 % del alumnado español afirma que en su clase existen casos de acoso escolar o ciberbullying, frente al 9,4 % registrado en 2024 por la entidad mencionada. El aumento de este fenómeno se debe, sobre todo, al aumento de los casos de acoso digital y a la aparición de nuevas formas de agresión mediante el uso de herramientas de inteligencia artificial, según advierte el informe. Cada vez es más común elaborar imágenes, vídeos o audios falsos, sobre todo de compañeras destinas, mediante esta tecnología: los conocidos como deepfakes.
En cuanto a la duración de las situaciones en las que se cometen burlas continuadas, cuatro de cada diez víctimas (42,8 %) sufren acoso durante meses, mientras que un 28,2 % lo padecen durante más de un año, lo que indica una persistencia «preocupante» de las situaciones de maltrato, señala el análisis.
Los insultos, motes y burlas son la forma de agresión más frecuente (84,8%), seguidos del aislamiento o exclusión (44,8%) del resto del grupo y los golpes o patadas (30,9%), un tipo de violencia que ha aumentado en 8,7 puntos porcentuales respecto al curso anterior. Los principales motivos del acoso citados por el alumnado «las cosas que hace o dice la víctima» (60,1%) y su aspecto físico (54,9%), seguidos de la presencia de problemas personales psicológicos, de discapacidad o de lenguaje (27,1%). El acoso escolar suele realizarse en grupo, con más de dos agresores (42,6%), y suele ser la modalidad más habitual, aunque registra un descenso respecto a años anteriores. Los agresores hombres actúan en grupo con más frecuencia (50,1%) que las mujeres (35,2%).
indignat mallorquiHombre, la "solucción final" me parece excesiva en este caso...