«Si está gordo es porque quiere». «Seguro que al llegar a casa se pone morado». «No se cuida». Estas son algunas expresiones, repetidas con tanta frecuencia que están llegando a calar como ciertas. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. «No todos los gordos lo son porque quieren, muchos no pueden perder peso», asegura el experto en Salud Pública y Medicina Preventiva Joan Carles March. En este punto, aclara que no le gusta referirse así a las personas con exceso de peso, pero argumenta que lo hace para que su mensaje llegue a los que sí lo hacen, en ocasiones en términos despectivos.
El citado especialista argumenta que «existen muchas personas que quieren perder peso y no pueden, y esto no se debe simplemente a falta de esfuerzo o de voluntad. La ciencia es clara: el peso corporal está influido por múltiples factores biológicos, psicológicos y sociales que hacen que el proceso sea muy distinto entre personas».
En relación a esto, añade que «la biología del cuerpo dificulta la pérdida de peso. No es solo una cuestión de comer menos y moverse más, ya qye el cuerpo tiene mecanismos para defender su peso actual, incluso si ese peso no es saludable o deseado».
Por una parte están el metabolismo y la adaptación metabólica. «Cuando una persona come menos para perder peso, el cuerpo reduce el gasto energético; se vuelve más eficiente, es decir, gasta menos calorías para las mismas actividades; y aumenta el hambre. Esto hace que bajar peso sea más difícil con el tiempo».
Otro factor que dificulta o impide la pérdida de peso es la genética. «Hay personas genéticamente predispuestas a quemar menos energía en reposo, tener más apetito o almacenar más grasa. La genética influye en el peso tanto como en la altura o el color de ojos».
Las hormonas también tienen una incidencia directa en la pérdida de peso. «Hormonas como leptina, grelina, insulina o cortisol afectan el hambre, la saciedad y cómo se almacena la energía. Desregulaciones hormonales hacen que sea muy difícil perder peso».
Factores psicológicos y emocionales
El prestigioso especialista subraya que también hay factores psicológicos y emocionales que influen en la pérdida de peso. «Comer no es solo una necesidad física, también es emocional y social. En este sentido, el estrés crónico, la ansiedad, la depresión, las relaciones difíciles con la comida, el aumento del cortisol, el sueño insuficiente, así como los traumas o el hambre emocional tienen una incidencia directa en el peso». En este punto, advierte que «todo esto puede provocar atracones, comer compulsivamente o dificultades para sostener hábitos saludables».
Factores sociales y económicos
March destaca que los factores sociales y económicos también afectan en el peso. «No todo el mundo tiene las mismas condiciones para cambiar su estilo de vida. Así, los alimentos frescos son más caros, las largas jornadas laborales dificultan poder preparar la comida y dejan poco tiempo para cocinar. Además, no todo el mundo tiene acceso a espacios seguros para hacer ejercicio, los medicamentos son costosos.
Medicamentos y enfermedades que dificultan la pérdida de peso
Además advierte que hay algunas enfermedades que pueden hacer muy difícil perder peso, tales como el hipotiroidismo, la depresión, la ansiedad, el insomnio, el dolor crónico y trastornos hormonales. Del mismo modo, también ha medicamentos que la dificultan, como los antidepresivos, antipsicóticos, corticoides, algunos anticonceptivos o fármacos para la epilepsia.
March avisa que «el ciclo de dietas empeora la situación. Muchas personas han hecho dietas restrictivas toda su vida y esto tiene efectos perjudiciales. Por ejemplo, el metabolismo se vuelve más lento, el cuerpo almacena más grasa como respuesta a la restricción y aparecen episodios de hambre intensa o atracones. Además, resalta que «el 80–95 % de las personas recuperan el peso perdido en los 2–5 años siguientes, según múltiples estudios. No es culpa de la persona, es cómo funciona la fisiología humana». En experto concluye que «pensar que solo es cuestión de fuerza de voluntad es simplista y falso».
ABBRelee mi comentario, el metabolismo no te cambia de un día para otro, si ves que empiezas a engordar comiendo poco, lo normal es acudir a un profesional.