Las empresas han visto un negocio en la compra de pisos y ya se lanzan de cabeza a la adquisición de vivienda en Balears. Según el último informe publicado por el Consejo General del Notariado, grandes o pequeñas corporaciones han adquirido el 15 % de todas las viviendas que han salido a la venta en la Comunitat desde el año 2007, un total de 35.854 inmuebles. Comprar vivienda para alquilarla o venderla después de rehabilitarla se ha convertido en una mina de oro en las Islas hasta el punto de que Balears es el territorio de España con un mayor porcentaje de compra por parte de empresas.
Además, desde 2007, las adquisiciones se han disparado un 19,7 %, según los datos de los notarios.
Madrid sigue de cerca a Balears, con un 14 % de viviendas compradas por empresas. Muy cerca se sitúan Canarias y Catalunya, con un 13 % cada una de ellas. Son los cuatro territorio que lideran el listado y su realidad no tiene nada que ver con lo que pasa en el País Vasco o en Extremadura, donde la compra por parte de empresas representa el 4 y el 5 % respectivamente del total de transacciones hechas estos años.
Hay que tener en cuenta que ese porcentaje de viviendas, un 15 % en el caso de Balears, deja de estar a disposición de compradores particulares que buscan una residencia para vivir, no para especular, valga la obviedad. Si además se añade el dato de que casi el 38 % de las compraventas inmobiliarias las han hecho ciudadanos extranjeros, el resultado es que el mercado local ve menguada la oferta de vivienda dedicada específicamente a residir ante el empuje de las compras especulativas o de las destinadas a ser segundas residencias. Y ya se sabe que, cuando la oferta baja, el precio sube.
La compra de vivienda por parte de empresas tiene, además, otra singularidad: su precio es más alto y las dimensiones de las viviendas también son mayores porque, en muchas ocasiones, lo que se compra son viviendas unifamiliares , algunas de ellas con licencia para el alquiler turístico. Los datos de los notarios indican que el precio medio de las viviendas que han comprado las empresas estos años ha sido de 3.137 euros el metro cuando el precio medio de los compradores particulares ha sido de 2.484 euros en metro.
Estas compras especulativas pueden ser una de las razones que empujan el auge desmedido de los precios y añaden aún más tensión a un mercado al que se le rompen las costuras. Balears ocupa la primera posición en el listado de comunidades preferidas por las empresas pero en Catalunya, donde las corporaciones también han puesto el ojo, el president Salvador Illa acaba de anunciar unas aún inconcretas medidas para frenar lo que ha llamado compras especulativas «siempre que sean planteamientos realistas, verosímiles, y que tengan cabida en nuestro marco jurídico».
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, también propuso en una reciente reunión de líderes de la UE medidas para frenar la compra de vivienda que no tenga fines residenciales en aquellas zonas, como Balears, donde el mercado de vivienda está muy tensionado, algo que también se da en otras regiones de Europa.
Por no decir que este tipo de empresas suelen aprovechar vacios legales y nunca cumplen con la ley al 100%