Lara Matos estudió tres de sus cuatro años de carrera en la UIB, pero decidió concluir su formación en Portugal, su país de orígen. Fue probablemente la peor decisión de su vida. Atrapada tres años por la burocracia española, por fin ha conseguido la equivalencia de su título. Nos cuenta su periplo mientras prepara el examen para ser radiofísica hospitalaria.
¿Cuáles son sus estudios y como acabó en el laberinto burocrático?
— Soy licenciada en Físicas en Portugal porque, aunque estudié en la UIB, terminé los estudios allí. Mi madre vive en Mallorca y por eso me vine a vivir aquí y decidí hacer el último curso en Portugal.
Dentro del plan Bolonia...
— Sí, pero ni eso, ni el hecho de haber estudiado tres años en la UIB fue relevante para el proceso. Habría sido mucho más rápido terminar los estudios aquí. Es muy frustrante, porque además en octubre de 2024 cuando por fin llegó mi resolución, ya no me aceptaron en el examen para ser física radiológica, así que he tirado un año más. Ahora estoy preparando la prueba para enero de 2026.
¿Cuándo empezó a tramitar los papeles?
— El 2 de septiembre de 2021. Yo había terminado la carrera en 2018 y estuve trabajando de radiofísica en Portugal, me llegó la aprobación de la equivalencia el 18 de octubre de 2024. Tengo compañeros de clase que están trabajando hace mucho tiempo, todo esto me ha supuesto un atraso de cuatro años en mi vida, nunca imaginé que podía pasar. Cuando pensé en volver a Mallorca desde Portugal podría haber iniciado ya el proceso de equivalencia pero no lo hice porque pensé que con una licenciatura de Física en el Plan Bolonia no era necesario. Por algo somos plan Bolonia ¿No?. Pues no, hay más europeos en mi misma situación.
¿El examen que ahora prepara es una especie de MIR, para trabajar como físico radiológico en la sanidad?
— Sí, nos examinamos el mismo día y con el mismo tipo de pruebas, salen puestos por toda España. Solo sale una plaza en Baleares.
Después de todo puede que acabe teniendo que marcharse de Mallorca entonces.
— Sí.
¿Trabaja mientras estudia?
— No, ahora mismo estoy solo dedicada a estudiar y tampoco he trabajado en todo este tiempo. En las entrevistas a las que fui cuando me preguntaban por qué con una licenciatura en Física me presentaba para esos trabajos, al explicarles que esperaba la equivalencia la respuesta era un no, porque no les interesaba que al conseguirla me marchara. Tener una licenciatura en Física era peor que no tenerla para buscar empleo. No soy la única, tengo compañeras odontólogas que intentaron trabajar de higienistas dentales y por ser odontólogas no las aceptaron. Hay una que incluso tuvo dificultad para trabajar de camarera o poniendo helados y acabó por quitarlo del currículum.
«Hay una falta total de profesionales, pero lo ponen difícil para la gente que quiere venir a trabajar y se desperdicia talento»
¿Cuando habla de compañera, se refiere a compañera en la lucha por la homologación y la equivalencia?
— Sí, incluso con el Plan Bolonia es un desastre y la situación empeoró con el coronavirus. Había un decreto que regulaba el proceso y luego se aprobó un nuevo decreto que recorta el plazo fijando el máximo de seis meses. Como yo, otros muchos iniciaron el proceso con el antiguo decreto y al aprobar el nuevo nos quedamos a la deriva sin saber qué iba a ocurrir. Algunos dudamos si pasar al nuevo decreto porque era saltar al vacío y perder tu orden en la cola. Llamé y una funcionaria me dijo que lo hiciera sin duda. Lo hice y me llegó un requerimiento que contesté en solo cinco días, pero cuando hay un requerimiento tardan meses en volver a mirarlo. Piden documentación, a veces cosas repetidas o que no están en la ley… Conocí a gente que empezó en 2018 o 2019 y a principios de 2025 aún esperaba.
¿Los sanitarios son los que más esperan?
— En general sí, pero hay casos un poco raros de profesiones complicadas o que se pierden por la razón que sea. Por ejemplo conozco una chica que llevaba un año esperando a recibir una carta y no le llegaba, pero se negaban a dársela en mano. Un día de golpe recibió cuatro o cinco del año anterior. Ella era profesora de primaria.
Otros cuentan que después de la espera les llega una homologación condicionada
— Sí, si tienen el título desde hace más de 20 años no les deniegan la homologación, pero se la dan condicional aunque tengan mucha experiencia y a veces las condiciones que exigen son imposibles de cumplir. Lo he visto en odontólogos y médicos, a los que le sale carísimo matricularse de las asignaturas que les piden porque además pagan precios extracomunitarios. Acaban desistiendo y es talento desperdiciado.
Talento desperdiciado en un territorio como Baleares con déficit de sanitarios...
— Sí, hay una falta total de profesionales, pero lo ponen difícil para la gente que quiere venir a trabajar y no por falta de calidad. Este año han mejorado las cosas, pero sé que el año pasado a dos personas que titulaban en el mismo curso y año, a una le concedían la homologación y a otra la condicionaban por insuficiencia de materia. De hecho hay parejas que se conocieron estudiando en la universidad e inician el proceso a la vez y cada uno obtiene un resultado diferente. No hay criterios harmonizados y no tiene sentido porque al final no sabes si saldrá o no, es una situación total de inseguridad. Ahora está mejorando el sistema y en algunas universidades es más automático.
Ha esperado tres años a tener la equivalencia ¿Además de tiempo le ha costado dinero?
— Cuando empecé con el antiguo decreto justo en Mallorca se podía hacer de forma presencial. No cuesta mucho dinero y los extranjeros también pueden hacer algunas cosas desde la embajada. Si no se han actualizado creo que las tasas son 166,5 euros. Sí que se gasta mucho dinero en las traducciones. Es cierto que la mayoría de los que hacen el trámite son latinos y no tienen ese problema, los de la Unión Europea somos los más perjudicados en esto. Ahora menos mal que el Gobierno se ha puesto las pilas.
Usted participó activamente en Homologación Justa Ya!. ¿Cree que esas mejoras son consecuencia de las movilizaciones masivas?
— Sí, se pusieron las pilas por la presión y manifestaciones. Mi caso igualmente, a pesar del nuevo decreto, tardó tres años, pero en 2024 y 2025 el ritmo ha aumentado bastante por las manifestaciones, la presión y porque la asociación contactó también con partidos para que presionaran. Hasta entonces no nos habían hecho mucho caso, era un problema bastante desconocido y nadie sabía como pasar por el proceso. Hay gente española que tampoco lo conocía y se fue fuera para aprender idiomas y quedó atrapada. Conozco una chica que estudió en Francia y es muy buena en su profesión, cuando llegó se encontró con la realidad y tardó tres años y medio. Recuerdo lo arrepentida que estaba de haber ido a estudiar fuera.
¿Cuál es la situación ahora? ¿Sigue colaborando con el movimiento?
— El nuevo sistema automático da ventaja a las nuevas tramitaciones, pero con el decreto antiguo no es así, había que ver cada expediente uno a uno. Llegué a ver a gente homologada en un mes porque estaban en otro sistema y eso es injusto y frustrante. Yo me alejé bastante del movimiento cuando empecé a preparar el examen porque era una locura, me contactaban entre 10 y 15 personas al día. Hice una guía muy completa para ayudar a los afectados.
Si volviera atrás, ¿habría cursado el último año en la UIB?
— Una funcionaria me dijo que tardaría 6 meses en conseguirlo, si hubiera sabido que serían 3 años habría seguido trabajando en Portugal mientras hacía el trámite, pero pensé que si solo eran seis meses era mejor mudarme y empezar a preparar el examen, fue un gran error. Todos venimos de circunstancias distintas, también hay gente que se mudó con visa de turista y está años en situación irregular. No saben qué hacer porque les dicen que va a salir rápido. Siempre decían que ya iba a salir y que lo iban a arreglar. Es difícil para esas personas volver a su país con el coste que implica y sería además dar un paso atrás.
Gaspar MelciorNo me refería a aquets catedratics que tú nomenes. Si no als que ocupen catedres tenguen FP1