Baleares cerró otro año de récord en materia de empleo, con un diciembre excepcional que remató las estadísticas incluso con una bajada del paro no solo interanual, sino también respecto al pasado noviembre. En el global del ejercicio, el paro cayó un 5,2 % y la afiliación subió un 2,6 %, registrándose un mínimo histórico de 27.429 parados de media y un máximo de 584.875 afiliados a la Seguridad Social.
Así, diciembre se saldó con 500.310 afiliados y 29.315 parados, cifras récord en ambos casos desde que existen registros. Que haya 2.000 personas desempleadas menos que en noviembre (una bajada intermensual que roza el -3 %) «es muy importante porque demuestra que creamos ocupación también en los meses de invierno», ha señalado este lunes la consellera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social, Catalina Cabrer.
Asimismo, Cabrer ha destacado el hecho de que 2025 haya sido un año con una tasa de paro media de plena ocupación y con una mejora también en la calidad del empleo, con sendas reducciones de la temporalidad y la parcialidad. A partir de aquí, ha señalado, las políticas centrales de 2026 deben pasar por «la creación de ocupación estable y de calidad para seguir creciendo en valor y que sea sostenido».
Así, se ha referido a las «claras muestras de desestacionalización» como el mejor garante para que esa creación de empleo sea verdaderamente sostenida durante todo el año. «Hemos creado ocupación con la campaña de Navidad y con las rebajas», ha destacado la consellera para añadir que el calendario, con el inicio de la Semana Santa el 29 de marzo, permitirá prácticamente enganchar con el arranque de la temporada turística. Por otro lado, indicó que la Mesa de Diálogo Social ha estado trabajando para el desarrollo de proyectos financiados con el Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) que fomenten la contratación indefinida durante todo el año.
Otras prioridades para el año que recién comienza serán el desarrollo de políticas de retención del talento y para la lucha contra la siniestralidad y contra el absentismo injustificado.
Desde los sindicatos se ha puesto el acento en cuestiones como la pérdida de poder adquisitivo de la clase trabajadora, una realidad que el récord de ocupación no puede opacar. Por parte de UGT, su secretario general, Pedro Homar, advierte sobre «los claroscuros sociales que sufre el Archipiélago», ya que, pese a los máximos alcanzados en afiliación, «una de cada siete personas con trabajo vive en situación de vulnerabilidad». También ha advertido de que los datos positivos «contrastan con la situación real de sufrimiento de las familias por el precio de la vivienda».
De este modo, Homar opina que «el balance de 2025 es negativo», apoyándose en cuestiones de desigualdad y exclusión social para sostener este veredicto. Y alerta de que el problema de la falta de personal continuará: «No es que no seamos capaces de atraer talento, es que la gente se está yendo de Baleares».
En una línea similar se ha expresado CCOO, que reivindica que el año empieza con la necesidad de subir salarios. «La plena ocupación no es garantía de vida digna si no se acompaña de mejoras salariales y laborales», señala la agrupación para exigir además unas políticas públicas que favorezcan el abaratamiento de los productos de primera necesidad y de la vivienda.
Por su parte, CAEB ha hablado de una «lenta pero constante pérdida de fuelle» del mercado laboral tras los máximos históricos de la pasada temporada. Según ha destacado la patronal, «la campaña de Navidad es prácticamente idéntica a la anterior en cuanto a contratación», lo cual, «demuestra la contención instalada en sectores tan importantes como el comercio o la restauración». La presidenta, Carmen Planas, ha subrayado que los márgenes empresariales se estrechan «mientras los costes laborales y energéticos siguen elevados».
Por último, Jordi Mora, presidente de PIMEM, hace una lectura positiva del año «si hablamos de cifras macroeconómicas». Así, se refiere al crecimiento del PIB, por encima de la media española, a la creación de empleo y a los máximos en llegadas y gasto turístico. Por contra, advierte de que hay una segunda lectura «de proximidad» que revela que persisten los problemas de siempre en la economía y con impacto en el mercado laboral, como la dificultad de las empresas para la digitalización o la innovación o para el acceso a la contratación pública. También «el gran fracaso escolar que sufrimos en Baleares», el exceso de normativa y de burocratización o la falta de distribución del gasto turístico entre los negocios de la oferta complementaria.
No entiendo esas caras de alegría de la consellera de treball. Trabajo precarios de 3 meses en navidades con sueldos miserables, contratos de trabajo de 20 horas en contrato y luego hace 2 horas más al día y no te quejes. Media isla fijos discontinuos y no cuentan, trabajadores viviendo en caravana en Son Hugo( el otro día lo ví y hablé con los vecinos) Pura miseria. Sueldos de 1000€ y una miseria de habitación a 600€. Si esto es progresar no lo entiendo. Que los políticos salgan a la calle a hablar con la gente; y si, con esos mallorquines que no han heredado un piso del abuelo. Y lo digo con todo mi corazón. Los mallorquines poco a poco nos tendremos que ir a la península ya que las políticas nefastas de los gobiernos, no supieron preveer la problemática del coste de la vivienda mientras han propiciado esta jungla especulativa dejando venir a media Europa comprando viviendas a base de talonarios. Todos somos culpables, desde los mallorquines que han vendido para vivir una mejor vida, hasta el “picapedrer” de las reformas trayendo con ello inmigración y trabajadores sin tener donde vivir. Hace años me dijo un Mallorquín ya jubilado que la isla moriría de éxito. Creo que ha llegado esa hora !!!!